Nuevas titulaciones, más investigación y retener el talento, retos del nuevo vicerrector de la UVa en Palencia

Julio Díez Casero, catedrático de Producción Vegetal, es desde diciembre de 2023 el nuevo RESPONSABLE del campus universitario de Palencia

Almudena Álvarez
Foto y texto


La incorporación de nuevas titulaciones, como los estudios de Biotecnología, impulsar aún más la investigación centrada en las necesidades del territorio y crear el ambiente necesario para retener y atraer talento en Castilla y León y en Palencia, son algunos de los retos que se ha marcado el nuevo vicerrector del Campus Universitario de Palencia, Julio Díez Casero.
El pasado 12 de diciembre, el catedrático de Producción Vegetal y Patología Forestal, Julio Javier Díez Casero, tomó posesión de su cargo como vicerrector del Campus de la Universidad de Valladolid en Palencia, sustituyendo así a Amalia Rodríguez, profesora de Derecho Mercantil, quien ha desempeñado este cargo los últimos cinco años.


El rector de la UVa, Antonio Largo Cabrerizo, presidió el acto celebrado en la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de Palencia en diciembre. Agradeció la magnífica labor de la vicerrectora saliente y el paso que ha dado el nuevo vicerrector para asumir una tarea importante en un momento especialmente significativo, porque la Universidad de Valladolid se debe acoplar a la nueva Ley de Universidades con el esfuerzo organizativo y de gestión que eso conlleva.


Además en el campus de Palencia hay mucho trabajo por hacer a lo largo del mandato de Díez Casero, con la implantación de nuevas titulaciones y másteres, o la mejora de las infraestructuras del campus, por lo que se marca una serie de retos.


ELEVAR EL ESTÁNDAR DE EXCELENCIA ACADÉMICA

Para empezar, el nuevo vicerrector quiere fortalecer los lazos entre estudiantes, profesores y todo el personal de la universidad y fomentar un entorno de colaboración con el objetivo de «elevar el estándar de excelencia académica».


De esta forma, quiere que el campus palentino sea el entorno perfecto que prepare a los estudiantes para los desafíos de un mundo en constante cambio, con nuevos retos y nuevas herramientas, como la Inteligencia Artificial, que van a suponer un cambio a todos los niveles. Además de reforzar la presencia de la universidad en la sociedad.


IMPLANTAR NUEVAS TITULACIONES COMO BIOTECNOLOGÍA

Entre esos retos destaca la implantación de nuevos títulos, como la licenciatura de Biotecnología que previsiblemente empezará a impartirse el próximo curso 2025/2026. Una titulación que, en opinión de Díez Casero, será vital para adaptarse a los nuevos tiempos y para no perder el tiempo del progreso ya que la mayoría de los avances científicos importantes se producen en este campo. «Será un avance importante y un revulsivo para el campus en lo que se refiere a la atracción de talento», señala.
También hay que aprovechar las oportunidades que abren los estudios de Comercio y Relaciones Laborales que se acaban de crear junto al campus de Valladolid y que como señala Díez Casero «permitirá seguir creciendo y seguir captando capacidades y conocimiento».


LA UNIVERSIDAD COMO HERRAMIENTA PARA FRENAR LA DESPOBLACIÓN

Diez Casero subraya la gran calidad educativa de las universidades de Castilla y León y de la Educación en esta Comunidad, como avala el último informe PISA, de lo que se deduce que las cosas se están haciendo bien.


Sin embargo, la realidad es que muchos de los egresados terminan trabajando fuera, provocando una enorme pérdida de capacidades ya que, fijar ese talento en este territorio podría dar la vuelta al problema de la despoblación y contribuir al crecimiento de la Comunidad con la creación de empresas.


En este sentido sostiene que administraciones y la Universidad pueden contribuir a frenar el problema de la despoblación, tanto con aportaciones económicas como ayudando a los grupos de investigación a captar los fondos que permitan crear el ambiente para la incorporación laboral de nuevos egresados y de otros que quieran volver.


«Todos podemos contribuir, ayuntamientos, diputaciones provinciales y universidades», sostiene el nuevo vicerrector asegurando que la Universidad de Valladolid siempre va a apoyar las iniciativas piloto que se implanten en la España vaciada porque pueden ser una oportunidad de desarrollo.


Por eso insiste en que es fundamental crear el ambiente apropiado tanto para que los egresados se queden como para que los que se hayan ido puedan volver. «Desde este campus se pueden hacer cosas y empezar a trabajar en este reto», asegura Díez Casero quien insiste en que hay que aprovechar las oportunidades que da la Educación para frenar la despoblación que amenaza a las ciudades pequeñas.

Casero ha asegurando que la Universidad de Valladolid siempre va a apoyar las iniciativas piloto que se implanten en la España vaciada porque pueden ser una oportunidad de desarrollo


MÁS INVESTIGACIÓN PARA ENRIQUECER EL TERRITORIO

Para finalizar, Julio Diez Casero lo tiene claro: «Los países ricos no investigan mas. Son los países que investigan más, los que terminan siendo más ricos».


Es más, asegura que toda inversión directa en investigación universitaria es una inversión segura ya que todo lo que se invierte en I+D se traduce en rentabilidad y revierte en el territorio donde se investiga.


Precisamente una de sus últimas apuestas antes de su toma de posesión como nuevo vicerrector, fue la creación del invernadero de Seguridad Biológica, el primero de sus características en Castilla y León. Una instalación para realizar estudios con especies patógenas invasivas y para recrear artificialmente el desarrollo de bosques y cultivos bajo la influencia del cambio climático, impulsada por el Grupo de Investigación Reconocido (GIR) en Manejo Forestal Sostenible, coordinado por Díez Casero.


Y es que, para este investigador, los efectos de la globalización y del cambio climático son retos que deben centrar la investigación para contribuir a la lucha para mitigar estos efectos globales. Algo que también puede convertirse en una oportunidad de desarrollo.


Por todo ello, considera que, al igual que las administraciones competentes tienen la responsabilidad de de dotar de financiación a las universidades para que estas puedan investigar y fijar el talento, las universidades tienen la responsabilidad de centrar sus investigaciones en lo que necesita la sociedad.