Palencia se convierte en escenario de una propuesta artística cargada de simbolismo con la llegada de “Ritual e instinto”, la nueva exposición de Estela Alonso Solís, conocida como Konfuego. La muestra despliega un recorrido visual que combina pintura realista, expresionista y abstracta, invitando al espectador a reflexionar sobre la naturaleza más profunda del impulso creativo y su vínculo ancestral con los rituales primitivos de expresión.
El germen de la exposición nace de una pregunta esencial: ¿qué es el instinto y qué es el rito? Desde esa base, Konfuego articula un discurso plástico que integra distintas disciplinas pictóricas, no como ejercicio técnico aislado, sino como un lenguaje simbólico. En sus lienzos, el realismo se convierte en espejo de lo visible, mientras que la abstracción encarna lo intangible y lo intuitivo. Ambas dimensiones se funden en obras que respiran emoción, gesto y forma.
Inspirada por el libro Mujeres que corren con los lobos de Clarissa Pinkola Estés, y en particular por el arquetipo de la mujer salvaje, la artista propone una revisión de la feminidad desde una perspectiva indómita, instintiva y esencial. A través de colores intensos, texturas envolventes y formas no figurativas, el espacio expositivo se transforma en un territorio ritual donde cada trazo se convierte en acto de liberación.
Las obras que conforman “Ritual e instinto” exploran temas como la naturaleza, el cuerpo desnudo y la abstracción pura. En conjunto, construyen un relato que oscila entre el control y el impulso, entre lo figurativo y lo salvaje, revelando el proceso creativo como un viaje de fusión entre razón y emoción.
Más que una muestra pictórica, “Ritual e instinto” es una experiencia sensorial que invita a conectar con lo primigenio: aquello que nos mueve antes de pensar o hablar. Es una llamada a mirar —y mirarnos— desde lo más profundo, allí donde habita el instinto que nos recuerda quiénes somos.