La banda palmera Los Vinagres vuelve a la primera línea con Amores de Verbena, su tercer álbum de estudio, un trabajo que marca un punto de inflexión en su trayectoria artística y consolida su identidad como una de las propuestas más singulares del panorama musical estatal. Rock volcánico, ritmos latinos y un pulso emocional que huye de lo efímero se dan la mano en un disco concebido para el baile, la cercanía y la resistencia creativa.
Un nuevo capítulo sonoro con raíces profundas
Amores de Verbena nace en una bodega de vinos de La Palma, territorio emocional y creativo del grupo, y toma forma definitiva en La Mina Estudio (Granada) bajo la producción de Raúl Pérez. El resultado es un álbum de 12 canciones que amplía el universo sonoro de Los Vinagres sin traicionar su esencia: guitarras afiladas, ritmos calientes y una manera muy personal de entender la música como celebración colectiva.
La fusión entre rock y música latina atraviesa todo el disco con naturalidad. Hay ecos de bolero, pulsos cercanos al merengue, guiños al folklore canario y una energía festiva que nunca pierde profundidad. Desde la explosión inicial de ‘Sabrosura’ hasta la melancolía luminosa de ‘Quédate’, el álbum traza un recorrido emocional que habla de pasión, perseverancia y amor por el oficio musical.
Del confeti a la raíz: el sentido de Amores de Verbena
El propio título del álbum funciona como declaración de intenciones. Amores de Verbena alude a lo pasajero —las luces, el confeti, los romances fugaces—, pero también a la necesidad de transformar esa fugacidad en algo duradero. Las letras del disco apuestan por no rendirse, por seguir creyendo en la música hecha desde el corazón y por convertir la fiesta en un acto de afirmación vital.
Tras un periodo de pausa creativa, Abel y Rober regresaron al estudio en junio de 2023 con la voluntad de iniciar una nueva etapa. A lo largo de 2025, el grupo ha ido desvelando varios adelantos —‘SABROSURA’, ‘MENTIRA’, ‘SI QUIERES’, ‘QUE ME DES TU CARIÑO’, ‘Ganas de verte’ y ‘Quédate’— que ya anticipaban el carácter expansivo y maduro del álbum.
Un disco que también se mira en imágenes
La narrativa de Amores de Verbena se extiende más allá del sonido. Los Vinagres acompañan el lanzamiento con un shortfilm que refuerza el imaginario del disco y subraya su dimensión audiovisual, reafirmando la música como experiencia compartida y multisensorial.
Los Vinagres: una historia de amistad, volcanes y música
Los Vinagres nacen en 2013 de la amistad de toda la vida entre Abel (voz y guitarra) y Rober (batería). Tras una etapa en Madrid, deciden dar forma al proyecto desde su tierra natal, comenzando a tocar en La Palma y alternando con actuaciones en la capital.
En 2015 publican su primer single, Aquí No Hay Playa (Sony), y en 2018 llega su debut en largo, Los Volcanes (Warner), grabado junto a Pablo Pulido. Ese disco consolida su seña de identidad: el llamado “rock volcánico”, una mezcla explosiva de rock y ritmos latinos que los lleva a recorrer salas y festivales de todo el país.

Tras experimentar con sonidos más latinos y urbanos en singles como Pa Que Te Quedes Conmigo o Súmbale, en 2020 publican Buen Clima, su segundo LP, grabado nuevamente junto a Raúl Pérez y con colaboraciones destacadas. Un año después, la erupción del volcán Tajogaite sacude su isla natal y la banda responde organizando el festival solidario Vinagrenéfico en Madrid, en apoyo a los damnificados.
Ahora, con Amores de Verbena, Los Vinagres confirman su madurez artística sin perder frescura ni espíritu festivo, firmando un disco que invita a bailar, a compartir y a vivir la música como un espacio común.