La tercera edición del Ciclo Música Viva 2026 regresa esta primavera a Burgos con una programación ampliada que incluye conciertos en Santander y Segovia, consolidando una iniciativa que apuesta por los artistas emergentes locales. Impulsado por la Asociación Burgos Es Música y respaldado por la Fundación Caja Rural, el proyecto mantiene su objetivo de visibilizar el talento de proximidad y reforzar el tejido cultural de estas tres provincias a través de actuaciones en directo de acceso gratuito.
Consolidación de un circuito musical de proximidad
Tras haber programado a 14 artistas de kilómetro 0 en sus dos primeras ediciones, el ciclo evoluciona hacia un formato más ambicioso que trasciende el ámbito provincial. La edición de 2026 articula un circuito interterritorial que conecta Burgos, Santander y Segovia, favoreciendo tanto la movilidad de los músicos como la diversificación de públicos.
El cartel mantiene una base burgalesa sólida con propuestas como Malavara, Perseida, René Paris, Adrián Treceochenta y La dieta, a las que se suman proyectos procedentes de Cantabria y Segovia. Desde Santander participan Alex Tyché, Las Yhadys y Delawer, mientras que Violeta Veinte y YORAIMA representan a la escena segoviana.
Este intercambio refuerza la dimensión estratégica del ciclo, que deja de ser un escaparate local para convertirse en una plataforma de circulación artística en el eje norte de Castilla y León y la cornisa cantábrica.

Programación escalonada y respuesta del público
El calendario se distribuye entre finales de febrero y finales de mayo, con actuaciones matinales —a las 13 horas— en espacios como la Sala Riviera de Burgos, la Sala Rvbicón de Santander y el Patio del Palacio de Quintanar en Segovia.
Las primeras citas en Burgos han registrado llenos en la Sala Riviera, con conciertos de Malavara y Perseida, lo que evidencia una respuesta sostenida del público y confirma la consolidación del ciclo dentro de la agenda cultural burgalesa.
Próximas actuaciones destacadas
- 18 de abril: René Paris (+ Las Yhadys)
- 25 de abril: Adrián Treceochenta (+ Alex Tyché)
- 23 de mayo: La dieta (+ YORAIMA)

En paralelo, el ciclo se replica en Santander y Segovia con combinaciones cruzadas de artistas, lo que permite a los músicos locales proyectarse fuera de su entorno habitual.
René Paris: estreno escénico y narrativa personal
La próxima cita en Burgos estará protagonizada por René Paris, alter ego de María Pérez, que debutará en directo el 18 de abril en la Sala Riviera. Su propuesta musical se construye a partir de una amalgama de rap, soul, neo-soul, lo-fi, chillhop y trap, con un enfoque introspectivo que articula experiencias personales.
El concierto supondrá además la presentación de un disco inédito, compuesto hace años en un contexto de búsqueda personal y que ahora encuentra su primera materialización pública. La artista llega al escenario tras un recorrido previo de experimentación musical y publicación de contenidos en plataformas digitales.
Las Yhadys: pop distorsionado desde Santander
El cartel de esa jornada se completa con el trío santanderino Las Yhadys, formado en 2020 y con trayectoria en la escena cántabra. Su propuesta se articula en torno a un sonido de guitarras distorsionadas y melodías vocales contrastadas, con influencias que abarcan desde el pop de los años sesenta hasta referencias como My Bloody Valentine, The Jesus and Mary Chain o Cocteau Twins.
Su primer álbum, ‘TEMAZOS’, sintetiza esta identidad sonora con una aproximación irónica y autoproducida que ha servido como carta de presentación en plataformas digitales.
Expansión territorial y estrategia cultural
La apertura del ciclo a Santander y Segovia responde a la implicación de las fundaciones Caja Rural de estos territorios, que han facilitado la creación de un circuito compartido. Este modelo permite optimizar recursos, ampliar audiencias y fomentar sinergias entre escenas musicales emergentes con características similares.
El planteamiento refuerza el papel de la cultura como herramienta de cohesión territorial, especialmente en contextos urbanos de tamaño medio, donde la continuidad de propuestas musicales depende en gran medida de iniciativas colaborativas.
Una escena en construcción
Música Viva se configura así como un observatorio activo de la creación musical contemporánea en el ámbito local, con capacidad para detectar tendencias, acompañar trayectorias emergentes y generar espacios de exhibición estables.
La edición de 2026 consolida este posicionamiento mediante una programación diversificada, una estructura interprovincial y una respuesta de público que avala la continuidad del proyecto.