Las bibliotecas de las universidades públicas de la región mejoran los servicios que ofrecen a los investigadores

El abandono universitario se mantiene estable, pero preocupa En España, casi uno de cada cinco estudiantes universitarios no continúa en el mismo grado tras finalizar el primer curso. El último Informe CYD 2025 de la Fundación Conocimiento y Desarrollo sitúa en el 22,1% el porcentaje de alumnos que no siguen en la titulación en la que comenzaron sus estudios. De ese total, un 13,1% abandona definitivamente la universidad, mientras que un 9% opta por cambiar de carrera. La cifra, lejos de ser coyuntural, se ha mantenido relativamente estable durante la última década, lo que sugiere que no se trata de un fenómeno puntual, sino de un problema estructural del sistema de acceso y orientación académica. Diferencias según modalidad y vocación El análisis del informe revela diferencias significativas: Las universidades a distancia presentan tasas de abandono sensiblemente superiores a las presenciales. Las titulaciones con fuerte componente vocacional —como Medicina o Educación Infantil— registran índices considerablemente más bajos. Los grados con elevada presión por nota de corte o fuerte expectativa de empleabilidad concentran mayores cambios de itinerario. Detrás de estos datos, los expertos señalan factores recurrentes: decisiones tomadas con información limitada, elección condicionada por la nota de acceso, desconocimiento real del contenido de los planes de estudio o expectativas profesionales poco ajustadas a la realidad del mercado laboral. La pregunta emerge con claridad: ¿puede actuarse antes de que el alumno llegue a la universidad? La intervención antes de la ruptura Algunos centros educativos están reforzando sus programas de orientación con el objetivo de anticiparse al abandono. Es el caso de Highlands School Los Fresnos, que ha celebrado su primera Feria de Universidades dentro de un programa más amplio de acompañamiento vocacional. Desde el departamento de Orientación del centro subrayan que buena parte de los abandonos se relacionan con expectativas poco realistas: “Muchos alumnos eligen por nota de corte o por salidas laborales, pero sin haber contrastado realmente en qué consiste el día a día de esa profesión”. La jornada se inició con una mesa redonda en la que distintos perfiles profesionales compartieron su trayectoria y su experiencia en la toma de decisiones académicas. Entre los participantes figuraban Juan Ignacio de Andrés Estrada (Regional European Controller en CHEP), Guillermo Castillejo (área de Business Transformation de Bestinver, Grupo Acciona) y Carmen Moreno Udaondo, estudiante de Computer Science y antigua alumna del centro. A través de sus testimonios, pusieron el foco en la importancia del autoconocimiento, la flexibilidad y la posibilidad de reorientar el rumbo profesional sin que ello suponga un fracaso. Comparar antes de elegir Tras el debate, más de quince universidades —públicas y privadas— presentaron su oferta formativa en un formato abierto que permitió a alumnos y familias comparar planes de estudio, requisitos de acceso y salidas profesionales. Uno de los espacios más valorados fue el denominado Alumni Corner, donde antiguos estudiantes compartieron de forma directa su experiencia universitaria y sus primeros pasos profesionales. El intercambio permitió formular preguntas sin filtros y contrastar la imagen idealizada de determinadas titulaciones con su realidad cotidiana. La iniciativa se completará en las próximas semanas con un programa de prácticas profesionales dirigido a alumnos de 1º de Bachillerato, que se incorporarán durante varios días a empresas y entidades vinculadas al grado que desean estudiar. El objetivo es experimentar de primera mano cómo se trabaja en el ámbito que les atrae y comprobar si las expectativas coinciden con la realidad. Macarena, estudiante interesada en cursar Medicina y que realizará prácticas en un área quirúrgica, lo resume con claridad: “Vivirlo desde dentro me ayudará a confirmar si es mi camino”. El primer curso, momento crítico El Informe CYD 2025 señala que una parte sustancial del abandono se produce precisamente en el primer año, cuando el estudiante descubre que la titulación elegida no se ajusta a lo que imaginaba. La transición entre el Bachillerato y la universidad no solo implica mayor exigencia académica, sino también un cambio metodológico, mayor autonomía y, en muchos casos, desplazamiento geográfico. El abandono universitario no responde a una única causa ni se resuelve exclusivamente en la etapa universitaria. Sin embargo, los datos reabren el debate sobre la necesidad de una orientación académica temprana, personalizada y estructurada, capaz de proporcionar información rigurosa, experiencias reales y espacios de reflexión antes de formalizar la matrícula. Porque elegir una carrera no es únicamente decidir qué estudiar. Es, en buena medida, definir el proyecto vital que se desea construir.

Contarán con un sistema compartido para su gestión y los cuatro repositorios institucionales estarán interconectados, lo que permitirá acceder a cerca de 20.000 registros de producción científica

El Consorcio de Bibliotecas de Castilla y León (BUCLE), adscrito a la Universidad de Valladolid, ha adjudicado tres importantes iniciativas previstas en su proyecto “Soporte al investigador», con el objetivo de conseguir la interconexión de las bibliotecas universitarias públicas de la región (Valladolid, Salamanca, León y Burgos) y ofrecer un mejor servicio a los usuarios. En concreto se trata de las siguientes adjudicaciones:

Por una parte, la contratación de un sistema compartido para la gestión de las Bibliotecas Universitarias y herramienta de descubrimiento de recursos de información. Ello implica disponer de un único sistema de gestión, implementar una herramienta de descubrimiento que indexe conjuntamente los catálogos, repositorios digitales y recursos electrónicos, y disponer de un sistema avanzado tecnológicamente que supere en prestaciones y servicios a los sistemas que actualmente mantiene cada universidad por separado.

El sistema elegido ha sido ALMA (con la herramienta de descubrimiento PRIMO), de la empresa Ex Libris, de amplia implantación en las bibliotecas universitarias en todo el mundo, y adoptado recientemente por los Consorcios de Bibliotecas de las comunidades de Madrid y Andalucía.

La segunda iniciativa que se va a poner en marcha es la interconexión y puesta al día de los repositorios institucionales de las cuatro universidades integrantes del consorcio, tras lo cual podrá accederse a cerca de 20.000 registros de producción científica procedentes de los repositorios RIUBU (Universidad de Burgos), BULERIA (Universidad de León), GREDOS (Universidad de Salamanca) y UVaDOC (Universidad de Valladolid).

Y ya por último, la tercera acción corresponde a la implementación de un sistema de control por radiofrecuencia (RFID), que posibilitará el acceso al conjunto de información y documentación disponible en las Bibliotecas Universitarias de Castilla y León. Con la tecnología RFID se produce una automatización del proceso de préstamo y de devolución, con el consecuente ahorro de tiempo, se facilita el inventario de los fondos y se consiguen estadísticas fiables sobre el uso de los recursos y las bibliotecas.

Con todo ello se pretende lograr que en el año 2020 las Bibliotecas Universitarias de Castilla y León estén interconectadas y que se pueda acceder al conjunto de información y documentación disponible, así como a la producción científica de la Comunidad.

El Consorcio BUCLE, integrado por las Bibliotecas Universitarias de Burgos, León, Salamanca y Valladolid, se creó en el año 2002 con la finalidad de establecer acuerdos cooperativos para el desarrollo conjunto de las bibliotecas universitarias públicas de la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Desde entonces la gestión de recursos obtenidos en la propia Junta, la negociación de licencias conjuntas de recursos, el intercambio de buenas prácticas, los acuerdos de colaboración y la celebración de jornadas profesionales, entre otros, han sido procesos que han contribuido al desarrollo y mejora de las bibliotecas universitarias.

El 15 de febrero de 2017 se aprobaron sus nuevos Estatutos, mediante los cuales la Universidad de Valladolid asumió la presidencia del consorcio hasta el próximo 31 de diciembre de 2019, y pasó a liderar las actuaciones previstas a través del Programa Operativo de Fondos FEDER 2014-2020, con la responsabilidad de gestionar una partida específica, cofinanciada por la Junta de Castilla y León, que asciende a 2,5 millones de euros.