El Museo de Palencia acoge hasta el 4 de abril de 2027 dos instalaciones creadas expresamente por la artista palentina, junto a vídeos, esculturas de cristal y una composición musical original.
El Museo de Palencia ha inaugurado ‘Terra ignota’, el nuevo proyecto de Marina Núñez, una de las creadoras palentinas con mayor proyección en el arte contemporáneo español. La muestra, presentada por el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Palencia, José Antonio Rubio, podrá visitarse hasta el 4 de abril de 2027 y propone un diálogo directo entre la creación actual y el patrimonio arqueológico del centro.
La exposición ha sido concebida específicamente para el Museo de Palencia y reúne dos instalaciones inéditas, “Terra ignota. Océano y las Nereidas” y “Terra ignota. Hiperión”, creadas para los espacios de la exposición permanente. Ambas piezas toman como referencia el mosaico romano del siglo IV Océano y las Nereidas, una de las obras principales del museo, convertido aquí en punto de partida formal y conceptual.

El museo como territorio de exploración
“Terra ignota” se articula en torno al deseo humano de conocer aquello que permanece fuera de los límites de la experiencia inmediata. La artista parte de un mosaico romano para abrir una reflexión que conecta mitología, ciencia, naturaleza y futuro.
El título remite a los territorios desconocidos, a los espacios todavía no cartografiados y a la necesidad de explicar el mundo desde distintas formas de conocimiento. En este recorrido, la arqueología no aparece como un resto inmóvil del pasado, sino como un material capaz de activar nuevas preguntas desde el presente.
La muestra prolonga una línea de trabajo desarrollada por Marina Núñez en intervenciones anteriores en instituciones como el Museo Lázaro Galdiano de Madrid y el Museo Nacional de Antropología. En esos proyectos, la artista ha creado obras en relación directa con colecciones históricas y espacios patrimoniales.
El mosaico romano se convierte en eje de la exposición
El mosaico de Océano y las Nereidas ocupa el centro simbólico de la propuesta. Su iconografía mitológica, vinculada al mar, al movimiento y a las fuerzas naturales, permite a Núñez establecer una conexión entre el imaginario clásico y las preocupaciones contemporáneas sobre la relación entre el ser humano y el entorno.
En “Terra ignota. Océano y las Nereidas”, la artista crea un mosaico contemporáneo que dialoga con la obra romana. La pieza enlaza pasado y futuro mediante una lectura que relaciona mito, tecnología e imagen digital.
El gesto no reproduce el patrimonio, lo reactiva. El mosaico antiguo deja de ser únicamente una pieza arqueológica y se convierte en interlocutor de una obra nueva, situada en una temporalidad distinta, pero atravesada por preguntas similares sobre el orden del mundo, la naturaleza y sus formas de representación.
Hiperión y los planetas en transformación
La segunda instalación creada para el museo, “Terra ignota. Hiperión”, introduce ocho planetas en constante transformación. La pieza evoca la fuerza de la naturaleza, la materia en movimiento y la atracción que ejerce lo desconocido.
El proyecto sitúa la mirada entre la escala arqueológica y la escala cósmica. Del mosaico romano al planeta cambiante, la exposición plantea una continuidad entre las formas antiguas de narrar el mundo y las imágenes contemporáneas que intentan comprenderlo.
La referencia a Hiperión, figura vinculada a la mitología griega, amplía el campo simbólico de la muestra. La obra desplaza al visitante desde el museo arqueológico hacia una reflexión sobre la luz, los astros, la transformación y el lugar que ocupa la humanidad dentro de sistemas naturales mucho más amplios.
Vídeo, cristal y música para una experiencia inmersiva
La sala de exposiciones temporales reúne varias obras recientes relacionadas con el proyecto. El recorrido incluye dos vídeos proyectados de gran formato, nueve vídeos distribuidos en seis pantallas, nueve esculturas de cristal talladas mediante tecnología láser y una composición musical original de Luis de la Torre.
La combinación de imagen en movimiento, sonido, escultura y luz construye una experiencia inmersiva. El visitante no se enfrenta únicamente a obras aisladas, sino a un ambiente donde las piezas generan conexiones visuales, sonoras y conceptuales.
Las esculturas de cristal introducen una dimensión material precisa y frágil. La talla láser permite trabajar volúmenes e imágenes suspendidas en el interior de la pieza, reforzando la idea de mundos contenidos, transformaciones invisibles y estructuras naturales que solo pueden observarse mediante nuevas herramientas.
Naturaleza, simbiosis e interdependencia
Todas las obras de la exposición comparten una reflexión sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza. La propuesta cuestiona la idea de dominio sobre el entorno y plantea una lectura basada en la interdependencia y la simbiosis.
Esta línea conecta con una parte relevante de la producción reciente de Marina Núñez, en la que cuerpos, ecosistemas, paisajes, organismos y tecnologías aparecen como realidades mezcladas. La identidad humana se presenta como algo abierto, atravesado por lo natural, lo artificial y lo desconocido.
La exposición no aborda la naturaleza como un escenario exterior. La sitúa como una red de la que el ser humano forma parte y con la que mantiene relaciones de dependencia, fragilidad y transformación.
Una artista palentina de trayectoria internacional
Marina Núñez, nacida en Palencia, inició su trayectoria en la década de los noventa y ha desarrollado un lenguaje propio que combina pintura, imagen digital, vídeo y creación tridimensional. Es profesora titular de la Universidad de Vigo y una de las artistas españolas con mayor reconocimiento en el ámbito contemporáneo.
Su obra ha formado parte de exposiciones individuales en instituciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el MUSAC, el Museo Patio Herreriano, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza o el Museo Lázaro Galdiano. También ha participado en ferias como ARCO y en proyectos internacionales.
En los últimos meses ha presentado “Tantos mundos en este” en el Museo Nacional de Antropología y La Térmica Cultural, ha participado en “Spain in Transmission: New Digital Work” en Londres, dentro de SXSW London 2026, y forma parte de “Shared Stories”, en el Busan Museum of Art, con el apoyo de Casa Asia.
Palencia recupera a una creadora propia
La exposición tiene también una lectura territorial. Marina Núñez regresa al Museo de Palencia con un proyecto ambicioso, creado para dialogar con una de las piezas más relevantes de la colección arqueológica provincial.
La presencia de su obra en el museo permite vincular la creación contemporánea con el patrimonio histórico de la ciudad. El resultado sitúa a Palencia dentro de una conversación artística que no separa pasado y presente, sino que los hace convivir en una misma experiencia expositiva.
Durante la presentación, la Junta de Castilla y León destacó la importancia de acercar el arte contemporáneo a la ciudadanía y de reforzar el papel del Museo de Palencia como espacio de encuentro entre patrimonio histórico y creación actual.
El arte contemporáneo activa nuevas lecturas del patrimonio
“Terra ignota” muestra cómo un museo arqueológico puede convertirse en un espacio para la creación contemporánea sin desplazar su identidad patrimonial. La intervención de Núñez no compite con el mosaico romano, lo mira desde otro tiempo y le concede una nueva capacidad de irradiación.
El diálogo entre piezas antiguas y obras actuales permite que el visitante observe el patrimonio desde preguntas distintas. ¿Cómo se representaba la naturaleza en el mundo romano? ¿Qué formas emplea hoy el arte para hablar de lo desconocido? ¿Qué relación mantiene la humanidad con las fuerzas que intenta comprender?
La exposición propone una respuesta visual, sonora y conceptual a esas cuestiones. La arqueología aporta profundidad histórica; la creación contemporánea, una lectura abierta hacia el presente y el futuro.