La Universidad de León ha publicado El lugar de las musas. Los nuevos retos museográficos en torno a la pintura y el cómic en España (1971-2023), una investigación de Virginie Giuliana que examina cómo han convivido la pintura y la historieta dentro de los museos españoles durante más de cinco décadas y qué obstáculos continúan dificultando que el cómic encuentre una presencia estable dentro de las instituciones expositivas. El volumen, editado por el Servicio de Publicaciones de la ULE, forma parte de la colección Grafikalismos y reúne en 291 páginas una reflexión situada entre los estudios de cómic, la historia del arte y la museografía.

El punto de partida reside en una relación aparentemente sencilla que, al trasladarse al museo, plantea cuestiones mucho más complejas. Pintura e historieta comparten imágenes, recursos narrativos, referencias culturales y numerosos espacios de influencia mutua, aunque su consideración histórica dentro de las instituciones artísticas ha sido muy diferente. Giuliana estudia precisamente qué sucede cuando ambas formas de creación coinciden en una exposición y cómo esa convivencia obliga a revisar categorías que durante décadas han situado al cómic en los márgenes del denominado arte legitimado.
La autora explica que el trabajo nació de la unión de tres intereses personales y académicos, la pintura, la historieta y los museos, junto con la constatación de que faltaba un marco teórico suficientemente desarrollado para estudiar las relaciones entre estos tres ámbitos. Su investigación pretende así “contribuir a poner de manifiesto estas prácticas museográficas” y establecer una base desde la que pensar con mayor profundidad la relación entre pintura y cómic dentro del museo.
Museos
El periodo elegido, 1971-2023, permite observar más de medio siglo de transformaciones en la consideración cultural de la historieta. Durante esas décadas el cómic ha ampliado sus formatos, públicos, discursos y espacios de legitimación, mientras exposiciones, centros de arte, universidades y colecciones públicas han incorporado progresivamente un lenguaje que durante buena parte del siglo XX permaneció asociado fundamentalmente a la cultura popular y a la industria editorial.
Giuliana analiza esta evolución desde una perspectiva museográfica, de manera que la cuestión no se limita a determinar cuándo entra una historieta en una exposición. El estudio aborda el significado que adquiere esa incorporación, las relaciones que se establecen con la pintura y los criterios mediante los cuales las instituciones seleccionan, muestran, contextualizan y legitiman una obra concebida originalmente para una forma de circulación distinta.
El problema afecta también a la propia materialidad del cómic. Una pintura puede exhibirse como pieza autónoma, mientras que la historieta desarrolla habitualmente su sentido mediante secuencias, páginas, reproducciones y relaciones entre texto e imagen. Trasladarla a una sala obliga por ello a tomar decisiones sobre originales, planchas, publicaciones, ampliaciones o recorridos de lectura que forman parte del propio discurso museográfico.
La monografía no plantea esa aproximación como una competencia entre disciplinas, sino como una oportunidad para analizar qué obtiene cada una de su encuentro. El Servicio de Publicaciones de la ULE destaca precisamente que el trabajo realiza una evaluación matizada de los beneficios que puede aportar esta convergencia y de las dificultades que todavía impiden una presencia continuada de la historieta en los museos españoles.

Fronteras
Una de las cuestiones centrales del libro aparece en la separación histórica entre el cómic y otras manifestaciones artísticas. Giuliana sostiene que la historieta atraviesa actualmente “un punto de inflexión de su trayectoria histórica”, después de décadas en las que distintas convenciones culturales contribuyeron a situarla en un territorio propio, parcialmente aislado del resto del sistema artístico.
La autora analiza además cómo esa separación, inicialmente favorecida desde fuera del propio medio, terminó incorporándose a una parte de la identidad cultural del cómic. La condición periférica podía convertirse de esta manera en una característica reivindicada desde el propio campo, lo que complicaba todavía más la relación con museos y otras instituciones tradicionalmente asociadas a la legitimación artística.
El estudio cuestiona esa frontera y observa la evolución producida durante las últimas décadas sin asumir que la entrada del cómic en un museo resuelva automáticamente su posición cultural. La mera presencia física dentro de una sala no elimina las diferencias en los modos de conservación, exhibición, interpretación o valoración, por lo que cada experiencia expositiva introduce preguntas diferentes.
Ahí reside uno de los principales intereses museográficos de la investigación. La convivencia entre pintura e historieta permite estudiar cómo una institución construye jerarquías artísticas, de qué forma contextualiza una obra y qué relato ofrece al visitante cuando lenguajes nacidos en tradiciones diferentes pasan a compartir el mismo espacio.
Investigación
El lugar de las musas procede de una trayectoria investigadora más amplia dedicada a las relaciones entre texto e imagen. En marzo de 2024, Virginie Giuliana presentó en la Université Clermont Auvergne su habilitación para dirigir investigaciones bajo el título general Entre le texte et l’image: lieux communs et explorations intermédiales. El trabajo ahora publicado por la ULE figuraba entonces como investigación inédita dentro de ese expediente académico.
Giuliana ha trabajado además en proyectos relacionados con el estudio del cómic ibérico y con las genealogías de sus autores y autoras. En 2024 participó, como coordinadora de iCOn-MICs, en el Congreso Internacional sobre Genealogías Feministas del Cómic celebrado en la Universidad Complutense de Madrid. Posteriormente ha intervenido en iniciativas desarrolladas junto al Museo Reina Sofía y la Université Clermont Auvergne en torno a las narrativas visuales y la historia del medio.
Ese recorrido ayuda a situar la nueva monografía dentro de un campo académico que ha aumentado considerablemente su producción durante los últimos años. Los estudios sobre historieta han ampliado progresivamente sus conexiones con la literatura, las artes visuales, la sociología, los estudios culturales, la historia o la comunicación, mientras el propio objeto investigado ha experimentado un proceso paralelo de expansión editorial y reconocimiento institucional.
La propuesta de Giuliana incorpora a ese debate una cuestión específica, el museo como lugar en el que se materializan buena parte de esas transformaciones. La institución expositiva deja de funcionar simplemente como escenario y pasa a formar parte del objeto de análisis, porque sus decisiones condicionan la forma en la que el público contempla y comprende el cómic.
Pintura
La relación con la pintura constituye el segundo vértice de la investigación. La autora evita estudiar ambos lenguajes como compartimentos estancos y observa las situaciones en las que las prácticas expositivas permiten ponerlos en contacto, compararlos o establecer lecturas recíprocas.
Esa aproximación cuestiona también algunas divisiones heredadas entre cultura popular y alta cultura. La historieta ha mantenido desde sus orígenes vínculos continuos con diferentes tradiciones plásticas, mientras numerosos artistas han incorporado procedimientos narrativos, secuencias, viñetas y códigos procedentes del cómic. El museo constituye uno de los espacios donde esas relaciones pueden hacerse visibles, aunque la manera de exhibirlas determina buena parte de su alcance.
El estudio se interesa por ello tanto por las posibilidades de la convergencia como por sus límites. Una exposición conjunta puede ampliar la lectura de dos lenguajes, pero también corre el riesgo de convertir el cómic únicamente en documento, referencia cultural o complemento explicativo de obras consideradas jerárquicamente superiores.
El análisis de esas tensiones conduce a cuestiones historiográficas y epistemológicas que superan la organización física de una exposición. Determinar qué se exhibe, bajo qué categoría, dentro de qué relato y con qué relación respecto a otras obras implica también decidir qué posición ocupa la historieta dentro de la historia cultural.
Grafikalismos
La Universidad de León ha incorporado el volumen como número 18 de Grafikalismos, colección especializada en estudios sobre cómic. La obra tiene 291 páginas, mide 20 por 24 centímetros y ha sido publicada en encuadernación rústica cosida con impresión en color. Alberto R. Torices se ha encargado del diseño y la maquetación.
La edición cuenta con el ISBN 979-13-87583-63-7 y el depósito legal LE 241-2026. El Servicio de Publicaciones fija un precio de 20 euros y distribuye el volumen tanto a través de su tienda electrónica como mediante librerías especializadas.
La pertenencia a Grafikalismos sitúa el trabajo dentro de una línea editorial de la ULE específicamente orientada al análisis de la historieta y refuerza una trayectoria académica vinculada al estudio del medio. La colección reúne investigaciones que abordan el cómic desde perspectivas históricas, estéticas y culturales y busca ocupar el espacio existente entre la divulgación especializada y el estudio universitario.
En El lugar de las musas, ese propósito se desplaza hacia una cuestión que afecta directamente a la posición contemporánea de la historieta. El recorrido comprendido entre 1971 y 2023 permite observar cuánto ha cambiado su reconocimiento y, al mismo tiempo, estudiar por qué su incorporación al museo continúa planteando problemas diferentes de los que afectan a disciplinas tradicionalmente integradas en las instituciones artísticas.
La investigación de Giuliana coloca así el foco sobre el espacio donde esas categorías se vuelven visibles. La pregunta ya no se limita a determinar si el cómic puede entrar en el museo, una cuestión ampliamente superada por décadas de exposiciones y proyectos curatoriales, sino a analizar cómo entra, qué lugar ocupa una vez dentro y qué relación establece con las artes que históricamente han construido el relato museístico.