Para Plena inclusión la accesibilidad cognitiva es un derecho de todas las personas, que les permite acceder a la información y a múltiples entornos, productos y servicios. Se trata por tanto de una herramienta fundamental para garantizar la plena ciudadanía de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y otros colectivos que pueden tener dificultades de comprensión, como las personas mayores, las migrantes sin conocimiento de nuestra lengua, etc.