¡Qué barato sale violar!

Cuando se habla a grosso modo de feminismo y de conceptos como ‘feminazis’ o de machismo como contrapuesto en el espejo no sorprende que la sociedad esté involucionando y dentro de poco vayamos a descubrir el fuego.


Hay que tener en cuenta que mientras muchas mujeres luchan en silencio por su vida, otras se muestran como si fuese suyo todo el movimiento y critican a las que no lo hacen… y se producen discusiones que harían vomitar a las sufragistas inglesas que murieron por la defensa del voto o a la mismísima Simone de Beauvoir.


Sinceramente, cuando vemos en los informativos noticias de violaciones en grupos a cargo de menores, o el incremento de la violencia hacia las mujeres, la posesión y los intentos por forzar lo que no sé es.


Deberíamos hacernos mirar qué estamos haciendo mal como conjunto. Porque llegar al extremo de que en un canal se hable del tamaño de la falda de una mujer y de cómo debería llevarla es del nivel de Irán.


Pero claro, ¿cómo no vamos a ir marcha atrás como los cangrejos si las más altas instituciones y los medios de comunicación de referencia se comportan como neardentales?
El caso del Gran Hermano es el de la obscenidad plena. El reflejo de una sociedad que no es capaz de lanzarse a las calles ante una sentencia de un caso en el que con una violación grabada, con omisión de socorro, en la que se ve a la víctima casi insconsciente y de manera pública tiene una condena miserable de 15 meses que llega tras cuatro años y ojo, una cantidad insultante de 7.000 euros… Sale más caro robar una gallina que destrozarle la vida a una mujer pública y privadamente.


¿Dónde queda el dolor de la víctima, que con la mirada perdida, y las piernas inertes no sabía ni lo que ocurría? ¿Con qué impunidad los hombres y mujeres que detrás de las cámaras de Zeppelin no hicieron nada? Y todo lo que ocurrió después…


Con eso un medio de comunicación como Telecinco ganó dinero, se lucró y silenció sentencias, y mientras la agredida en tratamiento psiquiátrico que siquiera hoy en día sabe casi ni dónde está ni cómo actuar.


Yo no entiendo de asuntos penales. Pero en lo que se refiere a DIGNIDAD, la JUSTICIA, no creo que se haya tenido ni una gota. Estamos enfermos si callamos.


Sobre todo, porque el ejemplo que estamos dando es terrible. En primer lugar a las víctimas, y en segundo lugar a los agresores que ven esto en televisión y se sienten reforzados y conocen lo barato que sale violar. ¿Cómo van a pedir a las niñas, chicas y adultas que acudan a una comisaría?


Recuerdo en una entrevista en la Cadena Ser a la Ministra de Justicia decir que si se resistía la persona habría pruebas… Lamentable.


Detesto las concentraciones en la calle de repulsa ante un acto porque significan que hemos fallado como sociedad. La educación, la LECTURA, la cultura nos salva. NO PODEMOS DEJAR QUE LOS LOGROS realizados entre hombres y mujeres (sobre todo por nuestras antecesoras) se queden en el olvido.


Carmen de Burgos
Emilia Pardo Bazán
Clara Campoamor
Carmen Laforet
Concepción Arenal
Teresa de Jesús
Rosalía de Castro
María Moliner
Margarita Salas
Mariana Pineda
María Telo …..
UN POCO DE EDUCACIÓN,
CULTURA Y JUSTICIA