El Ballet Español UVa despide el curso con Lorca

El Ballet Español UVa cierra el curso con una adaptación de La casa de Bernarda Alba, dirigida y coreografiada por Elysa López. El Ballet Español UVa representa La casa de Bernarda Alba, adaptación de la obra de Federico García Lorca dirigida y coreografiada por Elysa López. Foto: UVa

La formación dirigida por Elysa López cierra el curso académico con una adaptación coreográfica de La casa de Bernarda Alba, obra esencial de Federico García Lorca, trasladada al lenguaje de la danza.

El Ballet Español UVa, dirigido por Elysa López, ha despedido el curso académico con el espectáculo de danza La casa de Bernarda Alba, una adaptación inspirada en la obra de Federico García Lorca que convierte el cuerpo, el silencio, la música y el espacio escénico en herramientas para explorar la represión, el deseo, la autoridad y la falta de libertad dentro de una casa convertida en prisión.

Lorca llega a la danza del Ballet Español UVa

La propuesta escénica traslada al lenguaje coreográfico el universo poético, áspero y simbólico de La casa de Bernarda Alba. El montaje no reproduce únicamente la trama lorquiana, sino que interpreta sus tensiones internas desde la danza, con una lectura centrada en la violencia del encierro, la vigilancia social y la imposibilidad de romper los límites impuestos.

En esta adaptación, la casa no funciona solo como espacio físico. Es una estructura de poder, una frontera emocional y una sombra que condiciona cada movimiento. La figura de Bernarda adquiere una dimensión total: no solo habita el espacio, también lo encarna. Bernarda es la norma, el muro y la presencia que domina la vida de quienes la rodean.

El espectáculo ha servido como cierre de curso para el Ballet Español UVa, que ha escogido una obra de gran densidad dramática para despedir la actividad académica con una propuesta de fuerte carga artística y literaria.

El cuerpo como pueblo, luto y deseo

El cuerpo de baile acompaña y refuerza la acción dramática. A lo largo de la pieza, se transforma en pueblo, luto, segadores, deseo, represión y muerte, ampliando el sentido de la obra más allá de los personajes principales.

Esta dimensión coral permite construir una atmósfera opresiva, donde cada gesto remite a una comunidad que observa, juzga y condiciona. El movimiento se convierte así en una forma de expresar aquello que en el texto original muchas veces queda contenido en los silencios, las miradas y las tensiones familiares.

La danza permite intensificar algunos de los grandes temas de Lorca: el choque entre deseo y autoridad, la presión de las normas sociales, la violencia del encierro y la imposibilidad de la libertad en un entorno marcado por el miedo, el luto y la obediencia.

El Ballet Español UVa cierra el curso con una adaptación de La casa de Bernarda Alba, dirigida y coreografiada por Elysa López.
El Ballet Español UVa representa La casa de Bernarda Alba, adaptación de la obra de Federico García Lorca dirigida y coreografiada por Elysa López. Foto: UVa

Elysa López dirige y coreografía la adaptación

El espectáculo está dirigido y coreografiado por Elysa López, al frente del Ballet Español UVa, con el apoyo de Almudena Roda. La propuesta exige una lectura escénica compleja, capaz de mantener la identidad de la obra lorquiana y, al mismo tiempo, convertirla en una pieza autónoma desde el movimiento.

La adaptación apuesta por una dramaturgia corporal en la que el espacio, la música y la presencia colectiva articulan el conflicto. La palabra cede protagonismo al gesto, pero la tensión original permanece: una casa cerrada, una autoridad incontestable y una serie de mujeres sometidas a un orden que asfixia cualquier posibilidad de deseo o elección.

El montaje permite además trabajar con un reparto amplio, en el que los personajes principales dialogan con un cuerpo de baile que multiplica las capas simbólicas de la obra.

Reparto de la obra

La función cuenta con Susana Cañibano en el papel de Bernarda y Marian Redondo como Poncia. Yaiza Valdespino interpreta a la criada, mientras que Margarita Gómez da vida a Angustias e Inés Méndez a Adela.

El reparto se completa con Mónica Macías como Martirio, Luna Vicente como Magdalena, Leonor Martín como Amelia e Irene Martínez como María Josefa, madre de Bernarda.

La distribución de personajes permite sostener el núcleo dramático de la obra: la tensión entre autoridad y deseo, entre obediencia y rebeldía, entre apariencia pública y verdad íntima. Cada figura conserva su peso simbólico dentro de una casa dominada por la vigilancia y el silencio.

Una despedida de curso con ambición escénica

La elección de La casa de Bernarda Alba para despedir el curso académico sitúa al Ballet Español UVa ante uno de los textos más intensos del teatro español contemporáneo. La adaptación coreográfica exige precisión interpretativa, control expresivo y capacidad para construir una atmósfera donde la emoción se sostiene tanto en la quietud como en el movimiento.

El montaje confirma el valor de la danza como lenguaje capaz de dialogar con grandes obras literarias sin limitarse a ilustrarlas. En esta propuesta, Lorca no se convierte en fondo argumental, sino en materia escénica: deseo, encierro, autoridad, pueblo, duelo y muerte.

Con esta representación, el Ballet Español UVa cierra el curso con una pieza de fuerte contenido artístico, en la que la tradición literaria se abre al lenguaje del cuerpo y la escena universitaria se presenta como espacio de creación, investigación y sensibilidad contemporánea.