Bruselas concentra el 28,7% de los desplazamientos profesionales analizados, seguida por Roma y Dublín, en una movilidad principalmente joven

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Un análisis de más de 1.000 mudanzas sitúa a Roma y Dublín como siguientes destinos y refleja diferencias por sectores, edades y esfuerzo económico destinado al alojamiento.

Bruselas concentra el 28,7% de los desplazamientos de profesionales españoles analizados durante 2025 y 2026, por delante de Roma y Dublín, ambas con un 12,1%. Milán reúne el 8,3%, mientras Berlín y Lisboa alcanzan un 7,5% cada una.

Los datos proceden de un estudio basado en más de 1.000 contrataciones de alojamiento temporal realizadas en 55 ciudades de 15 países europeos. La muestra permite observar tendencias entre sus usuarios, aunque no representa al conjunto de los españoles que trabajan en el extranjero.

Destinos

La capital belga destaca como principal punto de llegada, favorecida por la presencia de instituciones comunitarias, consultoras, organizaciones internacionales, centros de análisis y empresas con actividad europea.

El peso de Bruselas duplica al de Roma y Dublín, las dos ciudades que ocupan la segunda posición. El reparto refleja un mapa laboral diverso, en el que las oportunidades profesionales, los salarios y la especialización económica de cada ciudad influyen en la elección.

El perfil medio incluido en el informe tiene 30 años, paga alrededor de 890 euros mensuales por su primer alojamiento y mantiene ese contrato durante 109 días. Casi la mitad comienza su estancia en una habitación compartida.

Sectores

La movilidad cambia según la profesión. Bruselas concentra el 90% de los desplazamientos relacionados con organismos de la Unión Europea y el 43% de los correspondientes a consultoría.

Roma encabeza los movimientos de investigadores, doctorandos y personal académico, con el 24% de los casos de este sector. Londres recibe al 22% de los profesionales sanitarios estudiados, seguida por Milán y Roma.

En tecnología, Bruselas reúne el 18%, mientras Berlín y Lisboa alcanzan el 12% cada una. La capital portuguesa aparece también como primer destino para banca y finanzas, con el 20% de los desplazamientos registrados.

Milán mantiene su especialización en arte, cultura y moda, ámbitos en los que concentra el 24% de la muestra. Bruselas vuelve a situarse en cabeza entre los profesionales de hostelería y turismo, con un 26%.

Vivienda

El coste del alojamiento ofrece una lectura diferente cuando se compara con el salario neto de cada ciudad. Viena presenta el menor esfuerzo económico, con un 17%, seguida de Berlín, con el 19%.

En Bruselas y Dublín, el alquiler representa el 22% del sueldo neto medio utilizado en el estudio. París se sitúa en el 23% y Londres en el 24%. Estas proporciones quedan por debajo del 30% calculado para una habitación en Madrid.

Las ciudades del sur de Europa presentan algunos de los resultados menos favorables. En Lisboa, el alojamiento absorbe el 35,7% del salario; en Milán, el 33%; en Florencia, el 32%, y en Roma, el 31,1%.

Praga alcanza el 33,9%, Atenas el 32,2% y Oporto el 31,9%. Las cifras muestran que un alquiler nominalmente más bajo puede exigir un esfuerzo mayor cuando los salarios locales también son inferiores.

Jóvenes

La movilidad recogida en el estudio presenta un perfil mayoritariamente joven. Las personas menores de 29 años representan el 64% de la muestra y pagan una media de 795 euros mensuales por su primer alojamiento.

El 61% opta por una habitación compartida y permanece durante unos 120 días en esa primera vivienda. Bolonia es la ciudad con mayor presencia de jóvenes de esta generación, con un 80%, seguida de Dublín, con un 69%, y Milán, con un 68%.

Bruselas y Lisboa alcanzan un 67%. La edad media más baja se registra en la capital portuguesa, con 28,3 años, seguida por Dublín, Berlín y Bruselas.

Millennials

Las personas de entre 30 y 45 años representan el 28% de los desplazamientos analizados. Su gasto medio en alojamiento asciende a 1.150 euros mensuales, 355 euros más que el registrado entre los menores de 29 años.

El 43% alquila una vivienda completa, una elección vinculada a una mayor estabilidad laboral, capacidad económica o preferencia por residir sin compartir espacios.

París, Oporto y Roma concentran una mayor presencia de este perfil. La capital francesa presenta el reparto generacional más equilibrado, mientras Oporto recibe a los profesionales de mayor edad media, con 34,1 años.

Llegada

La duración de la primera contratación de vivienda varía considerablemente entre ciudades. Bruselas registra el periodo más prolongado, con 152 días de media, seguida por Berlín, con 138, y Lisboa, con 113.

París alcanza los 107 días y Dublín los 96. En Londres, la primera reserva se reduce a 59 días, mientras Bolonia, Oporto, Milán y Roma se sitúan entre 73 y 91 días.

Estos periodos reflejan únicamente la primera solución residencial utilizada al llegar. Parte de los profesionales continúa posteriormente en la ciudad mediante contratos locales de larga duración.

Exterior

El número de personas con nacionalidad española inscritas como residentes en el extranjero superó los 3,2 millones a comienzos de 2026, después de crecer un 5,1% durante el año anterior.

Esta cifra exige una lectura prudente. El registro incluye a personas nacidas en España y en otros países, por lo que no equivale directamente al número de ciudadanos que han emigrado recientemente desde territorio español.

De hecho, cuatro de cada cinco nuevas inscripciones realizadas durante 2025 correspondieron a personas nacidas fuera de España. Los datos del padrón exterior y los del informe sobre desplazamientos laborales describen, por tanto, realidades relacionadas, pero diferentes.

Tendencia

La muestra apunta a una movilidad guiada por la especialización profesional y por la posibilidad de encontrar mercados laborales más amplios. Las instituciones comunitarias atraen perfiles hacia Bruselas, mientras la investigación, la sanidad, las finanzas y la moda configuran otros corredores específicos.

El coste de la vivienda continúa condicionando la llegada incluso entre profesionales cualificados. Compartir alojamiento, recurrir inicialmente al alquiler temporal o elegir ciudades con una relación más favorable entre renta y salario forman parte de las estrategias utilizadas durante los primeros meses.

Los resultados describen una generación móvil, aunque las razones para trasladarse, la duración de las estancias y las posibilidades de retorno requieren fuentes más amplias para evaluar la dimensión real de la salida de profesionales españoles.

Nota metodológica

Los resultados proceden de operaciones de alojamiento temporal gestionadas por una plataforma privada. La muestra permite conocer el comportamiento de sus usuarios españoles, aunque no puede extrapolarse automáticamente al conjunto de profesionales emigrados ni utilizarse para medir por sí sola la denominada fuga de talento.

Los porcentajes de alquiler se calculan mediante la comparación de precios de habitaciones y salarios netos medios procedentes de fuentes diferentes. Tampoco recogen todos los gastos asociados a la vida en cada ciudad.