Danza en el Camino llega el 9 y 10 de julio a Palencia y Villalcázar de Sirga con tres creaciones coreográficas internacionales

Danza en el Camino 2026_Jaca

El festival itinerante recalará el 9 de julio en la plaza de San Francisco de la capital y el día 10 junto a la iglesia de Santa María la Blanca de Villalcázar de Sirga, con creaciones de artistas de Taiwán, Italia, Costa Rica y España.

La octava edición de Danza en el Camino llegará los días 9 y 10 de julio de 2026 a Palencia capital y Villalcázar de Sirga, donde presentará tres obras de creación contemporánea vinculadas con el viaje, la memoria y las relaciones humanas. El festival, organizado por la Junta de Castilla y León y Cidanz Producciones, utiliza espacios patrimoniales del Camino de Santiago como escenarios para acercar la danza al público.

La plaza de San Francisco de Palencia acogerá la primera función el jueves 9 de julio, a las 21.00 horas. La programación se trasladará al día siguiente, a las 19.30, a la plaza de la iglesia de Santa María la Blanca de Villalcázar de Sirga, uno de los enclaves monumentales más reconocibles del Camino Francés en la provincia.

En ambas localidades se representarán Oeso | Miscanthus, del creador taiwanés Taboeh a ’Oebay Tataysi; Olvídame, firmada por los italianos Giovanni Leonarduzzi y Lia Claudi Latini, integrantes de la compañía Bellanda, y Apenas, del coreógrafo costarricense Adrián Arriaga en colaboración con la compañía Sólodos.

El patrimonio se convierte en escenario coreográfico

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Danza en el Camino plantea una relación directa entre el movimiento contemporáneo y los espacios históricos atravesados por la ruta jacobea. Las plazas, iglesias y conjuntos monumentales dejan de funcionar únicamente como fondos arquitectónicos y pasan a intervenir en la percepción de cada pieza.

La elección de la plaza de San Francisco y del entorno de Santa María la Blanca permitirá presentar las coreografías fuera de los teatros convencionales. La proximidad entre intérpretes, público y patrimonio modifica la experiencia escénica y adapta cada montaje a las características físicas y simbólicas del lugar.

El festival comenzó su recorrido el 1 de julio y mantendrá la programación hasta el día 19. Durante ese periodo visitará 18 municipios de Huesca, La Rioja, Burgos, Palencia, León, Ourense, Lugo, A Coruña y Vizcaya.

La itinerancia reproduce, desde las artes escénicas, la idea de tránsito asociada al Camino de Santiago. Las compañías desplazan sus obras por distintos territorios y las representan en espacios ligados a la historia, la arquitectura y la vida cotidiana de las localidades.

La hierba de plata inspira una reflexión sobre el viaje

La primera de las piezas, Oeso | Miscanthus, parte de la imagen del miscanthus, conocido también como hierba de plata. El creador taiwanés Taboeh a ’Oebay Tataysi utiliza esta planta para establecer un paralelismo con la figura del peregrino.

La coreografía se detiene en conceptos como la flexibilidad, la firmeza, la contención y el respeto. La capacidad de la hierba para inclinarse sin quebrarse se traslada al cuerpo como representación de la resistencia y la adaptación durante el viaje.

Los intérpretes Pin Yi Kuo, Lin Jia-Jhen y Uegaki Akane construyen mediante el movimiento un recorrido físico y espiritual. La pieza presenta el tránsito como un proceso de desprendimiento en el que el peregrino abandona lo accesorio y dirige su atención hacia lo esencial.

La obra introduce una mirada cultural procedente de Taiwán dentro de un festival asentado sobre el itinerario jacobeo. El paralelismo entre naturaleza y peregrinación permite conectar tradiciones alejadas mediante una experiencia común de transformación.

Cía. Bellanda explora la dependencia emocional

Desde Italia llegará Olvídame, una creación de Giovanni Leonarduzzi y Lia Claudi Latini para la compañía Bellanda. El dúo sitúa la expresión corporal en el centro de una relación atravesada por la obsesión amorosa, el deseo de control y la dependencia emocional.

La pieza contrapone la verdad física del cuerpo a la capacidad de las palabras para ocultar, justificar o deformar una experiencia. Los intérpretes construyen una atmósfera situada entre la vigilia y la alucinación, donde los límites entre la percepción y el recuerdo pierden estabilidad.

El movimiento articula la tensión entre dos personajes unidos por un vínculo que condiciona sus decisiones. La coreografía examina las dinámicas de acercamiento, rechazo y sometimiento sin recurrir a una narración lineal.

La presencia de Olvídame amplía el contenido del programa más allá de la peregrinación. La obra aborda un tránsito emocional marcado por la dificultad para romper un vínculo y recuperar una identidad propia.

Una mochila concentra la memoria del peregrino

La tercera propuesta, Apenas, ha sido creada por Adrián Arriaga en colaboración con Erick Jiménez y Maruxa Salas, integrantes de la compañía Sólodos. La obra se inspira directamente en los valores históricos y espirituales del Camino de Santiago.

La mochila ocupa el centro de la escena como objeto físico y como contenedor de recuerdos, identidad y transformación. Su peso remite tanto a las pertenencias transportadas durante el recorrido como a las experiencias personales que acompañan al caminante.

Adrián Arriaga interpreta un solo en el que el viaje aparece asociado al esfuerzo, la fe y el desprendimiento. La coreografía analiza la manera en que el cuerpo se modifica durante el trayecto y acumula las señales del paso del tiempo.

El sonido de una campana acompaña al bailarín y actúa como llamada, guía y referencia temporal. Su presencia conecta el movimiento con el paisaje sonoro de los caminos, las iglesias y las poblaciones atravesadas por los peregrinos.

Artistas de cuatro países participan en las funciones

Las tres obras reúnen a creadores e intérpretes vinculados con Taiwán, Italia, Costa Rica y España. Esta diversidad aporta lenguajes coreográficos diferentes a una programación articulada alrededor de conceptos compartidos como el tránsito, la resistencia, la memoria y la transformación.

Oeso | Miscanthus recurre a una referencia natural para representar la adaptación. Olvídame sitúa el movimiento dentro de una relación afectiva conflictiva, mientras Apenas utiliza los objetos y sonidos asociados al Camino para construir una experiencia individual de peregrinación.

La presentación conjunta permite observar distintas maneras de trabajar con el cuerpo y el espacio. Cada pieza conserva su identidad artística, aunque las tres establecen una relación con el entorno donde serán representadas.

El carácter internacional del cartel refuerza la vocación del festival como lugar de intercambio entre compañías, públicos y territorios. Las obras se integran durante su recorrido en localidades con dimensiones y características patrimoniales diferentes.

Palencia se incorpora a una ruta de 18 municipios

Las dos citas palentinas forman parte de una programación que atraviesa varias comunidades autónomas y sigue distintos tramos relacionados con el Camino de Santiago. El festival combina capitales, pequeñas localidades y núcleos especialmente vinculados con la tradición jacobea.

Palencia capital aporta un espacio urbano en la plaza de San Francisco, mientras Villalcázar de Sirga introduce un contexto directamente relacionado con el Camino Francés. La iglesia de Santa María la Blanca y su plaza conforman un escenario en el que arquitectura, historia y peregrinación están estrechamente conectadas.

La celebración en dos jornadas consecutivas permitirá presentar el mismo programa ante públicos y entornos diferentes. El cambio de emplazamiento obliga a los intérpretes a ajustar la relación entre movimiento, distancias y elementos arquitectónicos.

Los ayuntamientos de Palencia y Villalcázar de Sirga colaboran en el desarrollo de ambas representaciones, junto con las instituciones y entidades que respaldan el recorrido completo.

Una red institucional sostiene el festival

Danza en el Camino está dirigido por el coreógrafo Alberto Estébanez y organizado por Cidanz Producciones y la Junta de Castilla y León. La octava edición mantiene una estructura itinerante basada en la cooperación entre administraciones, entidades culturales y ayuntamientos.

El festival cuenta con el patrocinio de la Xunta de Galicia y del Centro Coreográfico Galego, a través de Sólodos, además del Gobierno de La Rioja. También participan las diputaciones de León, Burgos y Huesca, el Instituto Leonés de Cultura y el programa Toparte del Museo Guggenheim Bilbao.

La comarca de la Jacetania y los ayuntamientos de las localidades incluidas en la ruta completan la red de apoyos. Entre ellos figuran Canfranc, Jaca, Alfaro, Logroño, Navarrete, Cardeñajimeno, Quintanaortuño, Burgos, Villalcázar de Sirga, Palencia, Mansilla de las Mulas, León, La Bañeza, Bembibre, Ourense, Portomarín y Muxía.

Esta colaboración permite desplazar compañías y montajes por un itinerario extenso y utilizar espacios públicos y patrimoniales como escenarios temporales. El modelo distribuye la programación entre territorios de diferente población y amplía el acceso a la danza contemporánea.

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Programa en Palencia

Jueves 9 de julio

21.00 horas. Plaza de San Francisco, Palencia.

Representación de Oeso | Miscanthus, Olvídame y Apenas.

Viernes 10 de julio

19.30 horas. Plaza de la iglesia de Santa María la Blanca, Villalcázar de Sirga.

Representación de Oeso | Miscanthus, Olvídame y Apenas.