Las subvenciones estarán dirigidas a personas de entre 18 y 30 años, cubrirán matrícula, clases y tasas de Tráfico y oscilarán entre 450 y 900 euros según la renta. La convocatoria está prevista para septiembre y el pago se realizará en 2027.

La Junta de Castilla y León ha establecido una nueva línea de ayudas de hasta 900 euros para que jóvenes de entre 18 y 30 años obtengan el permiso de conducir de clase B. Las bases, publicadas el 28 de agosto en el Boletín Oficial de Castilla y León, vinculan la cuantía a la renta y plantean la medida como una herramienta para mejorar la movilidad y el acceso al empleo en una comunidad marcada por las distancias y la dispersión territorial.
La Orden MTD/830/2026, de 27 de agosto, ha fijado el marco que regulará las subvenciones, aunque su puesta en marcha efectiva queda pendiente de la convocatoria. Será ese segundo trámite el que determine el presupuesto disponible, el periodo durante el que deberá haberse obtenido el permiso, el plazo de solicitud y la documentación que tendrá que presentar cada aspirante.
La Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial prevé publicar esa convocatoria durante septiembre y mantener abierto el periodo correspondiente hasta el 31 de diciembre. La consejera Cristina Sanchidrián ha avanzado además que los beneficiarios recibirán previsiblemente el dinero durante los primeros meses de 2027, una vez finalizada la tramitación de las solicitudes.
Las ayudas alcanzarán los 900 euros para las rentas más bajas
El importe dependerá de los ingresos de la unidad de convivencia y de los gastos que cada solicitante pueda justificar. El límite superior, 900 euros, corresponderá a las rentas inferiores a 1,5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, mientras que las cantidades descenderán progresivamente conforme aumenten los ingresos.
- Hasta 900 euros para rentas inferiores a 1,5 veces el IPREM.
- Hasta 750 euros para rentas iguales o superiores a 1,5 e inferiores a 2,5 veces el IPREM.
- Hasta 600 euros para rentas iguales o superiores a 2,5 e inferiores a 3,5 veces el IPREM.
- Hasta 450 euros para rentas iguales o superiores a 3,5 veces el IPREM.
La cantidad concedida tampoco podrá superar el coste real acreditado para obtener el permiso. Esta limitación se aplicará igualmente cuando el beneficiario reciba otras subvenciones destinadas a la misma finalidad, puesto que la suma de todas ellas tendrá como techo el gasto efectivamente realizado.
Las ayudas se resolverán mediante concurrencia competitiva. La renta será el principal criterio para ordenar las solicitudes, por lo que tendrán prioridad las unidades de convivencia con menores ingresos. Las bases introducen además una corrección específica para las familias numerosas, con una reducción del 20 % de la renta computable en la categoría general y del 30 % en la categoría especial.
La matrícula, las clases y las tasas entrarán en la subvención
El abanico de gastos financiables abarca una parte sustancial del proceso necesario para conseguir el permiso B. Podrán justificarse la matrícula en la autoescuela, las clases teóricas, las prácticas de conducción y las tasas abonadas a la Dirección General de Tráfico, incluidos los derechos de examen y, en los términos que establezca la convocatoria, las renovaciones de esas tasas.
Quedarán fuera los reconocimientos médicos y psicotécnicos y los gastos administrativos relacionados con la tramitación de la propia subvención. Las bases vinculan además las clases subvencionadas a autoescuelas homologadas con centros abiertos en Castilla y León, lo que circunscribe una parte del gasto financiado al tejido empresarial de la Comunidad.
Uno de los aspectos relevantes para quienes ya estén preparando el examen es que haber iniciado antes el proceso en una autoescuela no impedirá acceder a la subvención. La Junta ha precisado que el elemento determinante será haber obtenido el permiso dentro del periodo que establezca la convocatoria. La solicitud se presentará una vez conseguido el carné.
El empadronamiento incorpora requisitos de permanencia
La edad y la residencia constituyen dos de las principales condiciones de acceso. Las subvenciones están destinadas a jóvenes de entre 18 y 30 años residentes en Castilla y León, pero las bases incorporan además requisitos de vinculación territorial que van más allá de estar empadronado en la Comunidad cuando se tramite la ayuda.
Entre esas condiciones figura una antigüedad mínima de cinco años de empadronamiento en un municipio castellano y leonés antes de obtener el permiso. El beneficiario deberá mantener además el empadronamiento de manera ininterrumpida durante al menos tres años después de solicitar la subvención.
La exigencia conecta directamente la ayuda con uno de sus objetivos territoriales. En buena parte del medio rural de Castilla y León, la posibilidad de desplazarse de forma autónoma condiciona el acceso cotidiano a centros de trabajo y formación, servicios públicos, comercio y actividades económicas situadas fuera del municipio de residencia.
El permiso de conducir adquiere peso como requisito laboral
La vertiente laboral ocupa una posición central en el diseño de la medida. Disponer del permiso B amplía el radio geográfico en el que una persona joven puede buscar trabajo y facilita el acceso a puestos que exigen desplazamientos frecuentes, una circunstancia especialmente relevante en territorios con una red de pequeños municipios y una oferta de transporte público condicionada por la baja densidad demográfica.
El permiso B constituye también el punto de partida para avanzar posteriormente hacia autorizaciones profesionales vinculadas al transporte de mercancías y viajeros. La Junta trabaja, en paralelo, en nuevas bonificaciones destinadas a permisos profesionales y al Certificado de Aptitud Profesional ante las dificultades existentes para cubrir puestos de conductores de autobuses y camiones.
Los datos manejados por la Consejería permiten dimensionar el posible universo de beneficiarios. En Castilla y León se expiden alrededor de 27.000 permisos de conducción cada año y entre el 70 % y el 75 % corresponden a personas de 18 a 30 años, según las cifras facilitadas por Sanchidrián tras reunirse con la Federación de Autoescuelas de Castilla y León.
La magnitud definitiva de esta primera convocatoria dependerá, en cualquier caso, del crédito presupuestario. Las bases reguladoras han definido quién puede concurrir, qué gastos pueden financiarse y cómo se graduará la ayuda, mientras que la convocatoria de septiembre deberá concretar cuánto dinero destinará la Administración autonómica y, por tanto, cuántos expedientes podrán atenderse.
La renta decidirá quién accede primero a los fondos
El procedimiento elegido adquiere especial importancia si las solicitudes superan el presupuesto disponible. La concurrencia competitiva implica que cumplir los requisitos no garantiza por sí mismo recibir la ayuda. Los expedientes se ordenarán atendiendo fundamentalmente a la capacidad económica de las unidades de convivencia, de forma que las rentas inferiores ocuparán las primeras posiciones.
Este sistema distingue las nuevas subvenciones de otras ayudas concedidas exclusivamente por orden de presentación. La situación económica del solicitante condicionará así dos elementos distintos. Determinará la cantidad máxima que puede recibir, entre 450 y 900 euros, y también su posición respecto al resto de aspirantes cuando llegue el momento de distribuir el crédito disponible.
La publicación de la convocatoria permitirá completar los datos que todavía faltan para conocer el alcance real de la medida. El presupuesto, las fechas exactas del periodo subvencionable, los modelos de solicitud y la documentación justificativa serán decisivos para que los jóvenes puedan comprobar si cumplen todas las condiciones y qué parte del coste del permiso podrán recuperar.