La ópera prima de Alexandre Smia, con Denis Ménochet como presidente de la República Francesa, se estrena mundialmente este 4 de septiembre en Venice Open y llegará después a los cines españoles distribuida por Divisa Films y Vercine.

Jupiter, el primer largometraje dirigido por Alexandre Smia, tendrá su estreno mundial este viernes, 4 de septiembre, en la 83ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, donde forma parte de Venice Open, dentro de la Selección Oficial Fuera de Competición. El realizador francés sitúa a Denis Ménochet al frente de una crisis nuclear que se desarrolla en el puesto de mando instalado bajo el Palacio del Elíseo y convierte la gestión política de una emergencia extrema en el centro de un thriller sobre el ejercicio del poder.
La película, de 87 minutos de duración, está escrita por Smia junto a Thomas Finkielkraut y producida por Chi Fou Mi Productions. La programación oficial de La Biennale confirma su presentación en la Sala Grande y otros tres pases públicos durante el certamen.
El argumento coloca a Paul Archambault, un presidente francés recién elegido, ante una situación que desborda cualquier aprendizaje previo del cargo. Tras un intento de asesinato contra el mandatario ruso, Moscú responsabiliza a Ucrania y plantea un ultimátum nuclear. La posibilidad de una escalada militar obliga al jefe del Estado y a sus principales asesores políticos y militares a refugiarse en el búnker Júpiter y decidir hasta dónde puede llegar Francia.
Un presidente ante el límite de la disuasión nuclear
Smia construye así el relato alrededor de una decisión política extrema y reduce el campo de acción a un recinto en el que cada evaluación puede alterar el curso de la crisis. Frente a la amplitud geográfica que suele acompañar a las historias sobre conflictos internacionales, Jupiter concentra la tensión en el espacio desde el que se ordena la respuesta del Estado y desplaza el foco hacia quienes deben medir sus consecuencias.
Ese planteamiento permite al director utilizar la amenaza nuclear como estructura dramática y, al mismo tiempo, examinar la responsabilidad individual vinculada a una cadena de mando. El presidente interpretado por Ménochet tiene acceso a información militar, asesoramiento estratégico y los mecanismos institucionales necesarios para responder, aunque la decisión final continúa dependiendo de una persona situada en el vértice del sistema.
El propio realizador define el proyecto desde esa perspectiva. “Jupiter no es únicamente lo que se podría describir como una ‘película de catástrofes’; es también una exploración brutal de lo que significa tener en las manos, literalmente, el poder de destruir el mundo. Una autopsia del poder, una inmersión en las profundidades de una decisión que podría aniquilarlo todo”, explica Smia.
El búnker Júpiter convierte el poder en un espacio cerrado
Buena parte de la singularidad del largometraje procede de su escenario. Alexandre Smia ha recreado el PC Jupiter, el puesto de mando protegido situado bajo el Palacio del Elíseo, concebido para preservar la capacidad de decisión de la Presidencia francesa durante una emergencia de máxima gravedad. El refugio se convierte en la arquitectura sobre la que descansa buena parte de la tensión narrativa.
Smia y Finkielkraut han buscado que ese entorno reservado, habitualmente ajeno a la mirada pública, aporte verosimilitud a la ficción. El director lo describe como un lugar “mitológico” en el que el presidente adopta “las decisiones más difíciles en absoluto secreto” y explica que ambos guionistas han querido contar la historia “de la manera más realista posible”.
La recreación funciona además como una forma de reducir la distancia entre la dimensión abstracta de la doctrina nuclear y sus mecanismos concretos. Teléfonos, informes, asesores, mandos militares y protocolos sustituyen al campo de batalla como escenario principal, mientras el conflicto exterior llega al espectador a través de la información que recibe el núcleo político encargado de responder.
Denis Ménochet encabeza un reparto construido como gabinete de crisis
El peso de Paul Archambault recae sobre Denis Ménochet, ganador del Goya por su interpretación en As bestas, que encarna aquí a un presidente recién llegado al Elíseo y obligado a enfrentarse prácticamente desde el comienzo de su mandato a una amenaza capaz de desencadenar una guerra nuclear.
A su alrededor, Smia ha reunido un reparto concebido como el círculo político, diplomático y militar que acompaña al jefe del Estado durante la emergencia. Participan André Dussollier, Reda Kateb, Dominique Blanc, Ella Rumpf, Frédéric Pierrot, Céline Sallette, Cédric Kahn y Jérémy Lopez, integrantes de un elenco coral que la propia organización de Venecia sitúa entre los principales intérpretes de la producción francesa.
La concentración de personajes alrededor del presidente amplía también el conflicto dramático. La crisis deja de depender únicamente de la amenaza exterior y pasa por las distintas valoraciones que pueden surgir dentro de un centro de decisión donde conviven criterios políticos, militares y estratégicos, todos ellos condicionados por el tiempo y por la posibilidad de que cualquier movimiento desencadene una reacción irreversible.
Alexandre Smia debuta en la dirección de largometrajes
Jupiter supone el salto de Alexandre Smia a la dirección de un largometraje después de una trayectoria vinculada principalmente al guion. Entre sus trabajos figura 13 días, 13 noches, mientras que su nueva producción le permite trasladar al terreno de la puesta en escena un relato basado en procedimientos políticos, negociación internacional y presión institucional.
El guion, firmado junto a Thomas Finkielkraut, evita presentar la amenaza atómica únicamente como un mecanismo de suspense. La propia declaración del cineasta sitúa el interés en el proceso mediante el que se alcanza una decisión y en el grado de responsabilidad concentrado sobre quien posee la capacidad legal y militar de adoptarla.
La selección en Venice Open sitúa ahora esa primera película ante el público internacional de la Mostra. La Biennale presenta oficialmente Jupiter como una producción francesa de 2026, rodada en francés, con fotografía de Nicolas Loir, montaje de Pierre Deschamps y música de Olivier Marguerit.

De la Mostra de Venecia a los cines españoles
El recorrido comercial comenzará después de su presentación internacional. Divisa Films y Vercine distribuirán Jupiter en España, aunque por el momento sus responsables han comunicado únicamente que el estreno se producirá próximamente, sin concretar una fecha para su llegada a las salas.
En Francia, la película tiene fijado su estreno comercial para el 18 de noviembre de 2026, según la información publicada por AlloCiné, después de su presentación veneciana.
Cuatro pases públicos durante el Festival de Venecia
La première mundial tendrá lugar el 4 de septiembre a las 23.50 horas en la Sala Grande. La programación continuará el día 7 a las 19.00 horas en Astra 2, el 9 de septiembre a las 17.00 en PalaBiennale y el día 12 a las 14.15 en Sala Darsena, según el calendario oficial de La Biennale.
La llegada a Venecia abre de este modo el recorrido internacional de un largometraje que concentra una crisis geopolítica de escala mundial en uno de los espacios más inaccesibles del poder francés y entrega el conflicto a un presidente que, apenas estrenado el cargo, debe valorar las consecuencias políticas, militares y humanas de una respuesta nuclear.