El colectivo arbitral ha completado tres concentraciones de pretemporada en Valencia y Valladolid para revisar las reglas de juego, homogeneizar criterios, superar las pruebas físicas y preparar su intervención en las competiciones territoriales y nacionales. Castilla y León contará con 25 árbitros adscritos al Comité Nacional durante el nuevo curso.
Los árbitros de balonmano de Castilla y León han completado durante la segunda quincena de agosto tres concentraciones de pretemporada celebradas en Valencia y Valladolid con las que han preparado el inicio del curso 2026-2027. Las jornadas han reunido a representantes de las distintas categorías arbitrales, además de delegados, anotadores y cronometradores, para actualizar conocimientos, revisar criterios técnicos y evaluar su preparación física antes de retomar las competiciones oficiales.
La preparación ha alcanzado desde las categorías territoriales hasta la élite del balonmano español. Los árbitros de División de Honor Élite y División de Honor han trabajado los días 22 y 23 de agosto en Valencia, mientras que los integrantes de categoría nacional vinculados a Primera División Nacional y División de Honor Plata Femenina han participado en una segunda concentración los días 28 y 29. El programa se ha completado en Valladolid con los colegiados de Segunda División y categorías territoriales.
El trabajo desarrollado durante estas jornadas ha abordado una parte esencial del arbitraje que permanece fuera del tiempo reglamentario de los partidos. Las pruebas físicas han convivido con exámenes sobre las reglas de juego, análisis de situaciones reales mediante vídeo, revisión de criterios interpretativos y formación sobre procedimientos administrativos e informes, dentro de un modelo que pretende reducir diferencias de interpretación y trasladar una línea técnica común a las distintas competiciones.

Castilla y León contará con 25 árbitros en categorías estatales
La nueva temporada llega además con una mayor presencia castellana y leonesa en el arbitraje nacional. La plantilla anunciada por el Comité Técnico de Árbitros de la Real Federación Española de Balonmano incluye 25 colegiados adscritos a la Federación de Castilla y León, distribuidos entre Primera División Nacional, División de Honor y División de Honor Élite.
La representación más numerosa se encuentra en Primera División Nacional, con 19 árbitros, después de los ascensos de Esther de las Moras, Sergio Sánchez, Lucía González y Kevin Lodos. Otros tres forman parte de División de Honor y tres más de División de Honor Élite, categoría a la que han ascendido Cristian Da Silva y Tomás Luis García. La estructura autonómica cuenta también con cuatro delegados de mesa adscritos a la federación territorial.
La incorporación de nuevos nombres a las categorías estatales añade otra dimensión a los stages de agosto. La concentración deja de funcionar únicamente como una puesta a punto física antes de comenzar el calendario y adquiere un componente técnico relevante para árbitros que afrontan cambios de categoría, nuevas competiciones y contextos de juego con mayor exigencia.
Valencia concentra la preparación del arbitraje nacional
El primer grupo de árbitros castellanos y leoneses ha participado los días 22 y 23 de agosto en el stage celebrado en Valencia para División de Honor Élite, División de Honor y delegados federativos. Las jornadas han combinado sesiones sobre criterios arbitrales con test de reglas, videotest y controles físicos.
La concentración se ha desarrollado, además, en un momento de transformación del modelo arbitral español. La Real Federación Española de Balonmano ha situado el inicio de la campaña dentro de su Plan Estratégico del Comité Técnico de Árbitros 2026-2028, diseñado para reforzar la formación, el rendimiento, la evaluación y la homogeneización de criterios dentro del colectivo.
El programa plantea una mayor aproximación a los criterios internacionales, la utilización de herramientas digitales para formación y evaluación, el seguimiento del rendimiento físico y una relación técnica más estrecha entre árbitros, entrenadores y clubes. La RFEBM ha incorporado asimismo el videotest, los test reglamentarios y la plataforma iStudy dentro de una estructura que busca convertir la formación en un proceso continuado durante la temporada.
La relación entre árbitros y entrenadores ocupa un espacio específico dentro de ese planteamiento. Durante la concentración de Valencia han participado técnicos de clubes de máximo nivel para contrastar situaciones de juego, estudiar tendencias tácticas y aproximar las interpretaciones reglamentarias que posteriormente deberán trasladarse a la competición.
Primera Nacional revisa reglas, criterios y condición física
La segunda cita valenciana se ha celebrado los días 28 y 29 de agosto con los árbitros que dirigirán encuentros de Primera División Nacional y División de Honor Plata Femenina. La preparación ha vuelto a combinar sesiones formativas con pruebas físicas y evaluaciones sobre las reglas de juego.
La RFEBM ha situado precisamente la interpretación homogénea del reglamento entre los objetivos centrales de este stage. El trabajo previo al comienzo de la competición pretende establecer referencias comunes ante situaciones que, por velocidad, contacto y posición sobre la pista, obligan al árbitro a adoptar decisiones inmediatas durante los encuentros.
La revisión mediante imágenes permite detener esas acciones, comparar decisiones y trasladar posteriormente los criterios al terreno de juego. De ahí que el videotest haya adquirido un peso creciente junto a las pruebas reglamentarias tradicionales y la preparación física, tres ámbitos que forman parte de la evaluación previa al inicio de la campaña.

Valladolid prepara a los árbitros territoriales
Mientras las categorías estatales han concentrado su preparación en Valencia, Valladolid ha acogido el 29 de agosto el stage destinado a los árbitros de Segunda División y categorías territoriales de Castilla y León. El Comité Territorial de Árbitros ha organizado la jornada entre la sede de la Federación de Castilla y León de Balonmano y las instalaciones del Centro Deportivo Río Esgueva.
El programa ha trasladado a estos colegiados las directrices recibidas de la Real Federación Española de Balonmano y ha incluido pruebas sobre las reglas de juego, análisis de acciones mediante videotest y una sesión dedicada al procedimiento y elaboración de informes. El contenido ha combinado así la interpretación estrictamente deportiva con las obligaciones documentales que acompañan al arbitraje de una competición federada.
Una de las sesiones ha abordado de manera específica la relación entre quienes dirigen el partido desde el banquillo y quienes aplican el reglamento sobre la pista. Daniel Gordo, entrenador del UBU San Pablo BM Burgos, ha impartido la charla «Mejora en la relación árbitro-entrenador», incorporada a una jornada en la que la comunicación ha ocupado un lugar junto al conocimiento técnico de las reglas.
Ese trabajo conecta con la línea desarrollada en las categorías superiores. La formación arbitral comienza a prestar mayor atención a los mecanismos de comunicación y a la construcción de referencias compartidas con entrenadores y clubes, especialmente ante acciones cuya interpretación puede depender de elementos como la posición, la intensidad del contacto o el desarrollo previo de la jugada.
La formación continúa con la captación de nuevos árbitros
La preparación de quienes ya forman parte del colectivo se complementará este mes de septiembre con la incorporación de nuevos árbitros y anotadores-cronometradores. El Comité Territorial de Árbitros ha convocado un curso de 30 horas de formación online entre el 14 y el 27 de septiembre, impartido mediante la plataforma iStudy.
El programa abordará la dirección de partidos, las reglas de juego y las funciones de anotación y cronometraje, antes de una fase práctica que incluye cinco encuentros de competiciones escolares y de base federada y tres participaciones en mesas de competiciones federadas. Pueden acceder personas que alcancen al menos los 16 años durante la próxima temporada.
La convocatoria prolonga así el trabajo de pretemporada hacia la base del sistema arbitral. Mientras los colegiados que ya forman parte de las plantillas nacionales y territoriales han dedicado agosto a actualizar criterios y superar sus evaluaciones, la estructura federativa abre en septiembre una nueva vía de formación destinada a alimentar las categorías desde las que comienza la progresión hacia el arbitraje autonómico y estatal.