En un Lugar del Norte supera los 6.000 euros tras su fiesta

Índico actúa en la fiesta de En un Lugar del Norte en Castrejón de la Peña

Centenares de personas respaldaron en Castrejón de la Peña un encuentro con Rapu, Delameseta, Índico y Tele-Club que ha permitido al proyecto mantener actividad en el año en que no ha celebrado su festival habitual. El crowdfunding alcanza 6.255 euros y necesita llegar al menos a 8.500 para afrontar su continuidad.

En un Lugar del Norte ha superado los 6.000 euros en su campaña de financiación colectiva después de reunir este sábado a centenares de personas en Castrejón de la Peña, donde el proyecto cultural de la Montaña Palentina celebró una fiesta de mecenas con Rapu, Delameseta, Índico y Tele-Club. El encuentro ha permitido mantener la relación con su público durante un 2026 en el que no ha podido desarrollar su séptima edición en el formato habitual de Cervera de Pisuerga y llega cuando quedan 18 días para alcanzar los 8.500 euros fijados como financiación mínima.

La plataforma Goteo contabiliza 6.255 euros procedentes de 144 cofinanciadores, aproximadamente el 73% del mínimo necesario. El proyecto establece además un segundo horizonte de 18.000 euros que permitiría ampliar los recursos destinados a su continuidad y comenzar a preparar la edición de 2027.

La jornada de Castrejón fue concebida desde el principio con una dimensión menor que el festival desarrollado durante los últimos años, aunque mantuvo su combinación de música, encuentro y reivindicación de la actividad cultural en pequeños municipios. Familias, jóvenes y personas de diferentes edades compartieron un programa que se prolongó desde la tarde hasta la noche y que la organización interpreta como una señal de que el proyecto conserva una comunidad dispuesta a respaldarlo.

Centenares de personas respaldan En un Lugar del Norte durante su encuentro de mecenas

Respaldo

La programación comenzó con Rapu, continuó con Delameseta y posteriormente dio paso a Índico, antes de que Tele-Club cerrara la noche. Las actuaciones se sucedieron desde las 18.00 horas en La Bolera de Castrejón de la Peña, después de que la organización optara por trasladar allí la actividad inicialmente planteada al aire libre.

La presencia musical tuvo además un marcado componente territorial. Excepto Delameseta, los otros tres proyectos participantes mantienen una vinculación directa con Palencia y el norte de la provincia, una elección que permitió conservar una de las características desarrolladas por En un Lugar del Norte desde su nacimiento, integrar artistas y agentes del territorio dentro de una programación abierta a propuestas llegadas de otros lugares.

La fiesta contó con el apoyo del Ayuntamiento y la Junta Vecinal de Castrejón de la Peña y con la colaboración de Galletas Gullón. Durante los días previos, la organización había presentado la cita como un encuentro con quienes habían respaldado económicamente el crowdfunding y como una oportunidad para comprobar si el proyecto mantenía capacidad de convocatoria después de la suspensión de su formato habitual.

La respuesta dejó centenares de asistentes, según el balance publicado este martes, y devolvió durante unas horas a la Montaña Palentina una propuesta construida alrededor de la convivencia entre música, cultura y territorio.

Comunidad

BPM Cultural destaca especialmente el carácter intergeneracional del encuentro. La organización considera que la convivencia de públicos de distintas edades representa uno de los activos que el proyecto ha construido durante sus seis ediciones y una de las razones para buscar una fórmula que permita prolongarlo.

Lo del sábado fue mucho más que una fiesta. Fue comprobar que detrás de En un Lugar del Norte hay una comunidad que quiere que sigamos. Ver a personas de distintas generaciones juntas, bailando, disfrutando y diciéndonos que continuemos nos da muchísima fuerza para afrontar lo que viene”, señala la asociación.

El mensaje enlaza con el planteamiento que acompañó al festival desde sus primeros años. En un Lugar del Norte nació en 2020 como un pequeño ciclo cultural y fue ampliando posteriormente programación, público y actividades hasta combinar conciertos, artesanía, propuestas culturales y acciones vinculadas con el territorio.

Ese recorrido constituye también la base de la actual campaña. La organización presenta el crowdfunding como una vía para conservar una iniciativa cultural nacida y desarrollada en la Montaña Palentina y para reducir la vulnerabilidad que implica depender de una única fuente de financiación.

n un Lugar del Norte supera los 6.000 euros en su campaña de crowdfunding para mantener el proyecto cultural, gracias a actuaciones como Delameseta

Crowdfunding

La campaña comenzó en agosto y obtuvo más de 1.500 euros durante sus primeras 24 horas. En las semanas siguientes la cifra ha cuadruplicado aquel arranque hasta superar los 6.000, aunque todavía debe sumar alrededor de 2.245 euros para alcanzar el mínimo de 8.500 establecido en Goteo.

CrowdfundingSituación
Recaudado6.255 €
Objetivo mínimo8.500 €
Pendiente para el mínimo2.245 €
Objetivo óptimo18.000 €
Cofinanciadores144
Financiación alcanzada73%

La cifra mínima no responde únicamente a la organización de una futura edición. La estructura presupuestaria publicada en Goteo distribuye los recursos entre contratación artística y producción, comunicación y gestión, logística, producción técnica, costes derivados de la propia plataforma y elaboración de las recompensas ofrecidas a los mecenas.

El escenario óptimo de 18.000 euros añade margen para comenzar el desarrollo de En un Lugar del Norte 2027, reforzar actividades y afrontar otros gastos derivados de la situación económica que atraviesa actualmente la asociación.

La financiación colectiva incorpora aportaciones desde diez euros y diferentes modalidades para particulares, comercios, autónomos y pequeñas empresas. Algunas fórmulas empresariales incluyen presencia de marca y reconocimiento como colaboradores, mientras las contribuciones cuentan con las condiciones fiscales correspondientes al micromecenazgo gestionado a través de la plataforma.

Conflicto

El origen de la actual situación económica se encuentra en la sexta edición celebrada en Cervera de Pisuerga los días 1 y 2 de agosto de 2025. BPM Cultural sostiene que el convenio firmado con el Ayuntamiento contemplaba una aportación nominativa de 18.000 euros que debía abonarse anticipadamente y asegura que tuvo que afrontar con recursos propios los pagos a artistas, técnicos, proveedores y alojamientos al no recibir esa cantidad.

El conflicto mantiene, sin embargo, dos versiones enfrentadas. El Ayuntamiento de Cervera de Pisuerga respondió en junio que había paralizado el pago después de detectar facturas duplicadas entre la documentación justificativa presentada por la asociación y otros expedientes de ayudas públicas. El Consistorio calificó entonces esas incidencias de “irregularidades graves”.

BPM Cultural rechazó que hubiera existido intención de obtener una doble financiación y explicó posteriormente que dos facturas habían sido incorporadas por error tanto a la justificación municipal como a otra presentada ante la Diputación. La asociación asegura que detectó la incidencia por iniciativa propia, la comunicó al Ayuntamiento y aportó documentación sustitutiva antes de recibir un requerimiento formal.

La controversia continúa sin resolverse y fue determinante para que la organización descartara celebrar en 2026 una nueva edición en Cervera de Pisuerga. BPM Cultural sostuvo entonces que la carga económica asumida durante el festival anterior impedía iniciar otro ciclo de contrataciones y producción en condiciones semejantes.

Continuidad

La fiesta celebrada este fin de semana supone, por ello, algo diferente a una versión reducida del festival. Ha servido para comprobar si el proyecto podía conservar actividad mientras intenta modificar la estructura económica con la que afrontará sus próximos años.

BPM Cultural plantea ahora buscar nuevos espacios, alianzas y fórmulas de financiación sin renunciar a la identidad construida alrededor de la Montaña Palentina. La experiencia de Castrejón de la Peña introduce una posibilidad que hasta hace unos meses ocupaba un lugar secundario, mantener el proyecto aunque cambien su dimensión, su emplazamiento o el formato de sus actividades.

El movimiento desde Cervera hacia Castrejón muestra además que la iniciativa puede circular entre localidades de la comarca. Esa capacidad abre posibilidades para una programación más distribuida territorialmente, aunque la organización todavía no ha definido cómo será una hipotética edición de 2027.

La prioridad inmediata continúa siendo económica. Alcanzar los 8.500 euros permitirá completar la primera meta establecida por la campaña y disponer de los recursos mínimos previstos. Superada esa cantidad, las aportaciones podrán acercarse al escenario óptimo de 18.000 euros, donde ya aparece expresamente una partida destinada al desarrollo de la próxima edición.

Índico actúa en la fiesta de En un Lugar del Norte en Castrejón de la Peña

Ruralidad

El episodio vuelve a plantear una cuestión recurrente para numerosos proyectos culturales desarrollados fuera de las capitales. Una programación puede alcanzar público y arraigo territorial y continuar, al mismo tiempo, dependiendo de estructuras financieras frágiles, voluntariado, subvenciones y acuerdos con administraciones o pequeñas empresas.

En un Lugar del Norte ha construido durante seis años su discurso precisamente alrededor de la posibilidad de llevar programación cultural ambiciosa al medio rural, vinculándola además con artesanía, empresas locales y actividad económica en los pueblos. La campaña actual intenta comprobar en qué medida una parte de ese sostenimiento puede proceder directamente de la comunidad que ha participado en el proyecto.

La fiesta de Castrejón ha aportado la primera respuesta presencial. El siguiente indicador será financiero. Después de superar los 6.000 euros, En un Lugar del Norte afronta la última parte de su campaña con algo menos de una cuarta parte del mínimo todavía por cubrir y con la continuidad de un proyecto nacido en 2020 ligada, esta vez, a la capacidad de transformar el respaldo mostrado en los conciertos en recursos suficientes para volver a programar.