La II Carrera Nocturna Ciudades Patrimonio de la Humanidad reunirá este sábado 12 de septiembre a cerca de 900 corredores en circuitos urbanos de 5 y 10 kilómetros. El Acueducto marcará la salida de una prueba que atravesará algunos de los espacios más reconocibles de la ciudad y destinará dos euros de cada inscripción a la Asociación Española de Cáncer de Mama Metastásico.

Segovia cambiará este sábado 12 de septiembre el paseo por las zapatillas de running con la segunda edición de la Carrera Nocturna “Ciudades Patrimonio de la Humanidad”, una prueba que comenzará a las 20.30 horas junto al Acueducto, ofrecerá recorridos de 5 y 10 kilómetros y aspira a aproximarse a los 900 participantes después de haber superado ya las 700 inscripciones. El deporte compartirá además escenario con Las Noches del Patrimonio, la gran programación cultural que este año se desarrolla durante dos fines de semana en las quince ciudades españolas reconocidas por la UNESCO.
La carrera ha crecido con rapidez. Su primera edición reunió a unos 600 corredores y, un año después, la organización afronta la posibilidad de incrementar en torno a un 50% aquella participación. El dato adquiere más valor en un circuito que escapa de los trazados rápidos y planos habituales y obliga a correr por una ciudad marcada por desniveles, cuestas y cambios constantes de ritmo.
Ahí se encuentra también buena parte de su atractivo. La prueba utiliza el patrimonio como parte del recorrido y convierte durante unas horas calles, valles y monumentos en referencias deportivas.
Dos distancias
Los corredores podrán elegir entre 5 y 10 kilómetros, dos alternativas que comparten la primera parte del itinerario y se separan posteriormente para adaptar la exigencia a distintos niveles de preparación.
La salida estará situada junto al Acueducto, desde donde el pelotón avanzará hacia San Millán antes de descender al Valle del Clamores. El trazado continuará hacia la Alameda de la Fuencisla y alcanzará el puente de San Marcos, uno de los puntos en los que comenzarán a diferenciarse ambas modalidades.
Quienes disputen los cinco kilómetros se dirigirán hacia el recinto amurallado a través del Arco de Santiago, mientras que los participantes de la prueba larga prolongarán su recorrido hasta la Real Casa de Moneda antes de afrontar el regreso.
La dificultad del circuito forma parte de la identidad de una carrera que prefiere aprovechar la topografía segoviana antes que buscar una marca rápida. Abel de Frutos, director y promotor de la prueba, ha advertido precisamente sobre esa dureza, mientras que el concejal de Deportes, Jesús Garrido, ha relacionado el aumento de inscritos con el interés que está generando el formato.
Patrimonio
La cita forma parte del Circuito de Carreras Ciudades Patrimonio de la Humanidad, creado para conectar actividad física, patrimonio y conocimiento de las quince ciudades españolas incluidas en el grupo.
El calendario de 2026 reúne una prueba en Alcalá de Henares, Ávila, Baeza, Cáceres, Córdoba, Cuenca, Ibiza/Eivissa, Mérida, Salamanca, San Cristóbal de La Laguna, Santiago de Compostela, Segovia, Tarragona, Toledo y Úbeda. Los corredores acumulan puntos según sus resultados y necesitan completar al menos tres sedes para acceder a la clasificación final.
La carrera segoviana incorpora, además, dos distancias dentro del mismo evento. El 10K es la modalidad integrada en la competición general del circuito, mientras el 5K abre la participación a quienes buscan una experiencia más corta sin renunciar a atravesar una parte sustancial del casco histórico.
Este modelo utiliza la ciudad de una manera diferente. El monumento deja de funcionar únicamente como fondo fotográfico y pasa a formar parte de la propia experiencia deportiva, porque las pendientes, los accesos al recinto amurallado y los valles que rodean el casco histórico terminan determinando cómo se corre.
Una noche distinta
La coincidencia con Las Noches del Patrimonio 2026 amplía esa transformación de Segovia. La novena edición del encuentro cultural se celebrará durante los fines de semana del 11 y 12 y del 18 y 19 de septiembre, con catorce ciudades concentrando su programación en el primero y San Cristóbal de La Laguna en el segundo.
El programa convierte los centros históricos en espacios para danza contemporánea, visitas nocturnas y actividades culturales abiertas al público. El planteamiento busca que la ciudadanía pueda relacionarse con el patrimonio desde otros usos y experiencias, más allá de la visita monumental convencional.
En Segovia, la programación artística incluye este sábado a la coreógrafa e intérprete Melania Olcina, Premio Nacional de Danza 2023, que presentará Tactus a las 20.00 horas en la plaza de San Martín, con entrada libre hasta completar aforo.
Durante unas horas coincidirán así corredores, espectadores, danza y patrimonio dentro del mismo casco urbano, una mezcla que convierte el centro histórico en un espacio compartido por actividades que normalmente ocupan calendarios separados.
Desde pequeños
La jornada deportiva comenzará antes que la prueba principal. A las 19.45 horas tomarán la salida las carreras infantiles, con distancias comprendidas entre los 100 y los 700 metros en función de las categorías.
El formato permite incorporar a niños y adolescentes a una cita planteada como evento urbano y familiar, mientras la carrera absoluta arrancará a las 20.30 horas.
La organización contará durante todo el recorrido con Policía Local, Protección Civil y un amplio dispositivo de voluntariado, especialmente necesario en un trazado que combina zonas monumentales, vías urbanas y espacios con desnivel.
Solidaria
La competición añade también una finalidad que queda fuera de la clasificación. Dos euros de cada inscripción se destinarán a la Asociación Española de Cáncer de Mama Metastásico, por lo que la cantidad final dependerá directamente del número de participantes.
Si la carrera alcanza el objetivo de aproximarse a los 900 inscritos, la prueba incrementará también la aportación asociada a las dorsales.
La entidad trabaja para visibilizar una fase de la enfermedad que requiere investigación específica y para defender las necesidades de quienes viven con cáncer de mama metastásico.
El componente solidario evita ocupar un espacio independiente dentro del evento y queda ligado a la propia participación. Correr significa también aportar.
Crecimiento
El salto entre los aproximadamente 600 corredores de 2025 y los más de 700 que ya habían formalizado su inscripción a pocos días de esta segunda edición refleja el margen de crecimiento que todavía tiene una prueba recién incorporada al calendario.
La organización espera acercarse a 900, una cifra que situaría el incremento próximo al 50% en apenas doce meses.