Caroline Hjelt y Aino Jawo publican su cuarto álbum de estudio, un trabajo de diez canciones que mantiene la electrónica como lenguaje principal pero introduce maternidad, rupturas, amistad y transformación personal. Daya participa en el tema que da título a un disco que llega tres años después de Club Romantech.
Icona Pop ha regresado al formato largo con Ritual, su cuarto álbum de estudio, publicado el 14 de agosto a través de Ultra Records e Iconic Sound Recordings. Caroline Hjelt y Aino Jawo condensan en diez canciones y poco más de 28 minutos una etapa marcada por cambios personales y profesionales, pero mantienen el elemento que ha articulado su música desde sus comienzos: transformar emociones incómodas en canciones destinadas a la pista de baile.
El nuevo disco llega tres años después de Club Romantech y contiene los adelantos Ritual, junto a Daya, Dance To This, Butterfly Feelings y Yellow Top. El lanzamiento completo incorpora como pieza de apertura Hurt, una canción centrada en el momento en que el dolor de una ruptura empieza a convivir con la aceptación.
Bailar después del cambio
La principal diferencia respecto a buena parte del repertorio anterior no está en abandonar el dance-pop. Ritual continúa construido sobre sintetizadores, ritmos electrónicos y estructuras directas, pero desplaza parte de las letras hacia asuntos relacionados con la edad adulta, la maternidad, la ansiedad, las relaciones sentimentales y la propia continuidad del dúo.
Hjelt y Jawo han explicado que el álbum nació durante un periodo en el que ambas se convirtieron en madres con pocos días de diferencia, regresaron a Suecia después de años vinculadas a Los Ángeles y atravesaron transformaciones sentimentales y personales. La escritura terminó funcionando, según ellas mismas, como un espacio donde podían trabajar esas experiencias sin separar necesariamente tristeza y baile.
«No tuvimos reglas haciendo este álbum. Todas las emociones eran bienvenidas», han señalado al explicar un proceso creativo que describen como terapéutico y ligado a la necesidad de avanzar después de varios años de cambios.
Ese planteamiento aparece desde Hurt. La canción comienza desde un registro contenido y aumenta progresivamente la intensidad hasta convertir la aceptación sentimental en movimiento. Icona Pop ha explicado que el tema surgió desde la perspectiva de dejar atrás una relación sin construir un relato de venganza.
‘Ritual’ convierte las rutinas en una forma de resistencia
El tema que da nombre al álbum había llegado en marzo con la cantante estadounidense Daya. Su punto de partida resulta bastante más concreto de lo que su título podría sugerir.
El dúo ha contado que una amiga atravesaba una crisis cuando acudió a un chamán en Nueva York. La conversación giró alrededor de recuperar la conexión con el propio cuerpo mediante acciones cotidianas, entre ellas bailar. A partir de aquella historia, Icona Pop construyó una canción sobre las pequeñas rutinas utilizadas para atravesar periodos de incertidumbre y volver a encontrar una dirección.
La idea terminó dando nombre al conjunto del disco. El ritual funciona menos como referencia espiritual que como imagen de repetición, reconstrucción y continuidad. Después de más de quince años trabajando juntas, Hjelt y Jawo han vinculado esa reflexión también con su propia relación creativa y con una etapa en la que llegaron a cuestionarse la continuidad del proyecto.
«Habría sido mucho más fácil rendirse, pero hicimos el trabajo y salimos al otro lado», explicaron durante el lanzamiento del sencillo, describiendo el proceso como una elección renovada de su amistad y de Icona Pop.
‘Ritual’ conserva la electrónica de Icona Pop, pero desplaza la celebración hacia un terreno más íntimo: maternidad, rupturas, amistad y reconstrucción personal.
De ‘I Love It’ a una identidad difícil de abandonar
La publicación llega catorce años después de que I Love It, con Charli XCX, situara internacionalmente al dúo sueco. Aquella canción continúa siendo la referencia comercial más reconocible de Icona Pop y ha condicionado inevitablemente la lectura de los discos posteriores.
Su trayectoria discográfica permite observar también periodos muy distintos. El debut homónimo apareció en Suecia en 2012, This Is… Icona Pop llegó internacionalmente en 2013 y hubo que esperar una década para el tercer álbum, Club Romantech, publicado en septiembre de 2023. Ritual reduce ahora aquella distancia a tres años y se convierte en su cuarto larga duración.
La conexión con el sonido que las hizo conocidas permanece. La crítica publicada durante la primera semana ha coincidido en señalar esa continuidad con el dance-pop y la electrónica de la década pasada, aunque las valoraciones divergen sobre el resultado. PopMatters ha destacado la combinación entre romanticismo, melancolía y tendencias actuales del pop bailable; AllMusic encuentra en el disco una dimensión nostálgica; mientras Paste, Slant y Pitchfork han cuestionado hasta qué punto la mayor introspección se traduce también en una renovación musical.
Esa disparidad refleja uno de los dilemas que acompaña al dúo. Alejarse demasiado del sonido de Icona Pop supondría abandonar una identidad construida durante más de una década; mantenerlo obliga a buscar el cambio dentro de unos códigos muy reconocibles.

Diez canciones en 28 minutos
Ritual apuesta por un formato particularmente compacto. Sus diez temas suman 28 minutos y 17 segundos, sin canciones que alcancen los tres minutos y medio.
El recorrido comienza con Hurt y continúa con Ritual, junto a Daya. Después aparecen Dance To This y Butterfly Feelings, dos de los anticipos que ya habían definido la vertiente más inmediata del álbum. Cooler, Yellow Top, Mad Love, Didn’t Mean It Like That, Never Over y Foreverness completan el repertorio.
Yellow Top trabaja sobre una escena de seducción veraniega situada por el propio dúo en una playa del sur de Europa, mientras Butterfly Feelings se concentra en la incertidumbre y excitación de una relación que acaba de comenzar. Son canciones que equilibran el bloque emocional más pesado del disco y mantienen la dimensión hedonista de Icona Pop.
El resultado construye un arco que comienza con la pérdida y termina con Foreverness. Entre ambos extremos aparecen deseo, enamoramiento, relaciones, aceptación y amistad, con la pista de baile funcionando como escenario común.
La amistad continúa siendo el núcleo de Icona Pop
Más allá del cambio temático, Ritual vuelve sobre una relación que precede a toda la discografía del grupo. Caroline Hjelt y Aino Jawo se conocieron en Estocolmo en torno a la vida nocturna y han explicado en varias ocasiones que bailar continúa siendo una forma de reencontrarse cuando atraviesan momentos de tensión personal o creativa.
Esa conexión resulta especialmente visible en este álbum porque ambas han atravesado simultáneamente transformaciones semejantes. La maternidad, el regreso a Suecia y la evolución de una amistad convertida también en relación profesional proporcionan al disco un contexto diferente al de los primeros años.
Ritual tampoco plantea una ruptura completa con aquella etapa. Sigue habiendo bajos electrónicos, estribillos concisos y canciones construidas para funcionar en un club. Lo que cambia es el lugar desde el que llegan.
En 2012, Icona Pop convirtió la despreocupación y la ruptura sentimental en un estribillo explosivo. Catorce años después, Ritual vuelve a utilizar el baile frente al desamor, pero el punto de partida resulta menos desafiante y más reflexivo. La pista continúa siendo la misma. Quienes bailan sobre ella ya han cambiado.
‘RITUAL’, CANCIÓN A CANCIÓN
- Hurt
- Ritual, con Daya
- Dance To This
- Butterfly Feelings
- Cooler
- Yellow Top
- Mad Love
- Didn’t Mean It Like That
- Never Over
- Foreverness